jueves, enero 11, 2007

Flor roja de tallo verde

"La infancia tiene sus propias maneras de ver, pensar y sentir; nada hay más insensato que pretender sustituirlas por las nuestras."
Rousseau
"Una vez un niño fue a la escuela y era bien pequeño. Y la escuela era bien grande, pero cuando el niño vio que podía ir a su clase directamente desde la puerta de afuera, se sintió feliz y la escuela no le parecía tan grande, así. Una mañana, cuando hacía poco que estaba en la escuela, la maestra dijo: -"Hoy vamos a hacer un dibujo". "Bien", pensó . Le gustaba mucho dibujar. Y podía hacer todas las cosas, leones, tigres gallinas y vacas, trenes y barcos y tomó su caja de lápices y comenzó a dibujar. Pero la maestra dijo: "¡Esperen! no es hora de comenzar". Y él esperó hasta que todos estuvieran preparados.

-"Ahora- dijo la maestra- vamos a dibujar flores". "Qué bien". -pensó el niño, a él le gustaba dibujar flores. Y comenzó a hacer bonitas flores, con lápiz rojo, naranja, azul. Pero la maestra dijo: "¡Esperen, yo les mostraré cómo se hacen!". Así -dijo la maestra-. Y era una flor roja con tallo verde. "Ahora sí", dijo la maestra. "Ahora pueden comenzar". El niño miró la flor de la maestra y luego la suya, y a él le gustaba más su flor que la de la maestra. Y no reveló esto. Simplemente guardó su papel e hizo una flor como la de la maestra, roja con el tallo verde.

Otro día, la maestra dijo: -"Hoy vamos a trabajar con plastilina". "Bien" -pensó él, y podía hacer todo tipo de cosas con plastilina: serpientes, muñecos de nieve, elefantes de rabitos, autos y camiones. Comenzó a apretar y amasar la bola de plastilina.
Pero la maestra dijo:- "¡Esperen, no es hora de comenzar!" Y él, esperó hasta que todos estuvieran preparados. "Ahora -dijo la maestra- nosotros vamos a hacer una serpiente". "Bien", pensó el niño. A él le gustaba hacer serpientes. Y comenzó a hacer unas de diferentes tamaños y formas. Pero la maestra dijo: "¡Esperen, yo les mostraré como hacer una serpiente larga!". Ahora pueden comenzar. El niño miró la serpiente de la maestra, entonces miró la suya, y a él le gustaba más la suya que la de la maestra, pero no reveló esto. Simplemente amasó la plastilina en una gran bola, e hizo una gran serpiente como la de la maestra.

Así, y luego, el niño aprendió a esperar, y a observar y a hacer las cosas como las de la maestra. Y luego no hacía las cosas por sí mismo.
Sucedió que el niño y su familia se mudaron a otra casa, en otra ciudad, y el niño tuvo que ir a otra escuela. Esa escuela era mucho más grande que la primera, tenía puerta afuera, pero para llegar a su aula, el niño tenía que subir unos escalones y seguir por un corredor largo.
Y justamente el primer día que estaba allí, la maestra dijo:- "Hoy vamos a hacer un dibujo". Bien, pensó el niño, y esperó que la maestra le dijera qué hacer. Pero ella no dijo nada, apenas andaba por el aula. Cuando se acercó al niño, ella dijo:"-¿Tú no quieres dibujar?". -"Sí" -dijo el niño- "pero ¿qué vamos a hacer?". -"Yo no sé hasta que tú no lo hagas"- dijo la maestra.-"¿Cómo lo haré?"- preguntó el niño. -"¿Por qué?"- dijo la maestra -"De la manera que quieras"-. -"¿Y de cualquier color?"- preguntó él.-"De cualquier color"- dijo la maestra; -"si todos usasen los mismos colores e hicieran los mismos dibujos, ¿cómo se podría saber quién hizo que y cual sería de quien? -"Yo no se",- dijo el niño ,y comenzó a hacer una flor roja con el tallo verde."
(Desconozco el autor, pero es un cuento que me encanta, pues refleja muy bien cómo si dejamos que la creatividad infantil se marchite haremos adultos inseguros y dependientes. El maestro debe ser guia, nunca impositor)

18 Comments:

At 12:20 PM, Blogger Roberto said...

Por suerte me tocaron pocos profesores cuando era más pequeño que me obligaran a hacer flores rojas con el tallo verde, más bien fomentaban nuestra creatividad. Lo curioso es que ya avanzada mi educación fue cuando topé con unos cuantos que siempre te imponían la flor roja con el tallo verde. Pero cuando uno ya ha desarrollado la capacidad de trabajar y crear por sí mismo, de poco sirve que vengan a ponerle límites infundados.

Esto me recuerda que tengo que volver a dibujar, antes me pasaba el día dibujando, y me relajaba y disfrutaba con ello... ahora, como para todo lo bueno, poco tiempo y mucho estrés. Pero si vuelvo a hacerlo, será siguiendo las directrices de la segunda maestra no de la primera.

Un saludo.

 
At 2:56 PM, Blogger Silvia said...

Roberto, me alegra mucho saber que no tuviste una infancia con maestros dirigistas. Yo tuve la mala suerte de topar con malas profesionales en infantil y en primero de primaria. Ya sabes, de las que te ponen una pintura de color naranja en la mano y te dicen : -Camiseta, naraaaaaanja, eso, naraaaanja.
Esa, fue una de las razones por las que estudié magisterio: para intentar no cometer con los niños las burradas que cometieron conmigo.
Gracias a Dios, hoy ya pienso por mí misma y me revelo contra aquello, pero de vez en cuando me queda alguna secuela y muestro inseguridad a veces.
Vuelve a dibujar, pues creo que las aficciones son muy buenas, porque despiertan nuestra mente y nos dan alegría. Seguramente que si sigues dibujando te irá mejor en otras facetas de tu vida, como en los estudios.
Un abrazo :)

 
At 9:07 PM, Blogger drenched said...

Es un cuento muy bonito y muy triste, al menos ese final a mí me ha entristecido, tal vez porque me he visto reflejada en ese niño, al igual que he visto mi vida representada por una flor roja de tallo verde.

 
At 11:11 PM, Blogger Silvia said...

Drenched: siento que te entristeciera. Yo también fui víctima de la flor roja de tallo verde y me revelo todos los días contra ella.
Yo creo, que tienes esa etapa superada, pues en tu blog puede verse toda tu genialidad y creatividad. Tal vez, tu experiencia te ayude a entender mejor a tus hijos. A mí me ha valido para entender mejor a mis alumnos y en un futuro intentar ser una buena madre.
Un abrazo:)

 
At 12:03 AM, Blogger Mikaelina said...

Un cuento preciso, Silvia. Tienes unos alumnos con mucha suerte.

 
At 2:34 PM, Blogger Clarice Baricco said...

Me alegra que los tiempos de la educación han cambiado, a mi me tocó en algunos grados mucha imposición.
Es increible cuantos talentos desperciados andan deambulando porque no se dieron cuenta sus mayores del potencial que traían.
Por eso uno a veces odia las matemáticas o pensamos que no podemos dibujar.
También me alegra saber que tú mi preciosa, eres totalmente diferente como maestra.
Sé que estás descubriendo día a día en tus niños cosas lindas.
Cuento reflexivo para todos los educadores.
Gracias.

Abrazos a montones.

 
At 2:48 PM, Blogger Tania said...

Y seguro que los adultos que tenemos mucho que (re)aprender con los niños otras maneras de ver, pensar y sentir... la mirada de sorpresa y maravilla delante de las cosas, tantos colores posibles...
Es un hermoso texto que nos regala, Silvia, por cierto, con una necesaria reflexión.
Un abrazo y feliz semana.

 
At 5:35 PM, Blogger Silvia said...

Mikaelina: muchas gracias :). Todavía me queda mucho por aprender. Eso sí, intento mejorar por ellos cada día.
Un abrazo, mi isleña favorita

Clarice: has captado todo lo que quería decir con este texto.Me alegra saber que a pesar de las imposiciones que dices recibiste hayas forjado en ti a una persona con tanto talento, tan dulce y buena.
Un abrazo, preciosa mexicana

 
At 9:51 PM, Blogger saruxia said...

Jolines..siempre publicando cosas bonitas! me encanta ese cuento,es muy explícito.
Yo tb tuve maestros de flores rojas y tallos verdes,en un colegio de monjas no podia ser de otra forma.

Esas cosas te marcan mucho, por desgracia, así que q les den a todos los malos profesores!!jaja a ver si con el tiempo se le da más valor a la educación y creamos una sociedad aceptable por lo menos.

Yo intento alimentar mi creatividad,y ya me di algún q otro atracón por los años en ayunas ¬¬ asiq recomiendo a todo el mundo q haga lo mismo.

Un abrazooo:*

 
At 10:08 PM, Blogger Silvia said...

Saruxia: sigue alimentando tu creatividad. No cambies nunca.
Te quiero, hermanita

 
At 11:40 PM, Blogger Mikaelina said...

Silvia, gracias por lo de isleña favorita, todavía estoy en el godo, pero empiezo a paladear el regreso (es una expresión típica).
Te pediría que camiaras el link de la via apiaria hacia la isla.
Gracias y besos.

 
At 11:41 PM, Blogger Mikaelina said...

Quería decir "cambiaras", thanks

 
At 8:15 PM, Blogger Silvia said...

Ok, preciosa, ya está cambiado el enlace ;)

 
At 9:40 AM, Anonymous Anónimo said...

Este cuento se lo oí, por primera vez hace varios años, al Catedrático de la Universidad de Málaga, y que escribe todos los sábados una columna en el diario "La opinion de Málaga" D. Miguel Angel Santos Guerra.
Tiene además su propio "Blog" y unas ideas muy educativas.
Me ha gustado mucho tu blog y te animo a continuar... para que podamos disfrutar de las "ideas escritas" que los demás no somos capaces de expresar.

 
At 12:12 PM, Anonymous Anónimo said...

muy bonito el relato y cuanto nos hace reflexionar!!
cariños
mariela

 
At 8:41 PM, Anonymous Anónimo said...

Perfecta descripcion de algunas maestras de infantil, que parecen directoras de una fábrica de fichas y de colorear dibujos. Lo imprimo y lo cuelgo en el tablón del cole. Desde Asturias. Monse

 
At 10:47 AM, Blogger Silvia said...

Muchas gracias, compañeras. Me hace ilusión que compañeras de la enseñanza visiten mi blog.
Un abrazo
Visitaré el blog e ese catedrático, nunca hay que parar de aprender.
Besos

 
At 12:15 AM, Blogger prevencionistas unap 2009 said...

Al escuchar por primera vez este relato, en mi caló tan hondo que siempre que puedo lo recomiendo, especialmente cuando las docentes presentan cierta inclinación a lo impositivo y punitivo. A veces, uno pretende que niños preescolares poseean habilidades lo más cercana a la realidad y si eso no sucede, Ah!!!... pensamos que estamos antes la presencia de niños con "problemas". Entonces, tratamos de encasillarlos en la normalidad pensando que lo entregado por nosotros es lo normal y lo socialmente permitido; asi, de esta manera formamos educandos con serios problemas de identidad, autonomía e iniciativa, coartando su creatividad y seguridad en si mismos,lo cual a futuro repecutirá en su personalidad.

 

Publicar un comentario en la entrada

Links to this post:

Crear un enlace

<< Home