viernes, junio 12, 2009

Tocar el alma

"Murmullo risueño"
(Nicoletta Tomas)

Existen instantes en la vida en los cuales la magia gana la partida a la realidad, instantes tan intensos en los que se puede sentir "el alma". Van más allá de una sensación orgásmica y animal, y tienen más que ver con la espiritualidad, esa parte de nuestra naturaleza que nos hace entes especiales. Esos momentos en los que el mundo desaparece y nos hacemos más conscientes de nuestra esencia.

Esos instantes en los que te sientes embriagado por la belleza hasta el punto que una corriente te recorre todo el cuerpo , sintiendo en el estómago la sensación de bajar por una montaña rusa, tocarte el corazón y terminar iluminando tu mirada de lágrimas plateadas que lejos de oscurecerte iluminan tu cara con una sonrisa.

Parece como si un pequeño ser activara en nosotros un punto, como un sabio y vetusto acupuntor del lejano oriente, activando toda tu energía vital en cuestión de segundos.

Son esos momentos los que te hacen valorar la vida, y, como dije antes, aparecen cuando sientes la belleza cerca: observando un paisaje, un poema, un cuadro, un libro, una buena interpretación teatral o cuando estás enamorada.

Sí, lo confieso; yo tengo "mono" de esos momentos. Quiero sentir cómo mis pies se despegan del suelo y mi cuerpo se llena de energía y juventud. Quiero seguir sintiéndome viva, en la intimidad, sola con mis pensamientos, con un dulce y casi inadvertido "murmullo risueño".

¿Lo habéis sentido en alguna ocasión?


1 historias:

Aldabra dijo...

yo sí que lo he sentido, sylvia, de hecho escribí un relato contando ese momento... creo que sucede cuando intentamos de verdad meternos en otra persona con la cual tenemos mucha empatía... son instantes pero sucede.

biquiños,