miércoles, octubre 14, 2009

De encuentros y desencuentros I: María



Último autobús del día. Confundida entre la gente viaja María, una treinta y pico añera de mirada dulce y distraida. Con una sonrisa repasa mentalmente su atareado día:


Primero: el trabajo, uno de sus alicientes. Sonríe con satisfacción al comprobar que es una de las cosas en las que no se ha equivocado. Y es que María, sufre de un fuerte instinto maternal que le hace emocionarse ,a veces, viendo un nacimiento en la pequeña pantalla, o cuando sus "soles", que así llama ella a sus alumnos, la colman de besos y cariños sinceros. Muchas veces toca su vientre con la esperanza de sentir un pequeño corazón latiendo al compás del suyo. Más luego, un vacio llena su alma al comprobar que no es así...

Por otro lado, María opina que, ya que la vida es corta hay que intentar atrapar el mayor número de sueños posible, y si ser madre es uno de ellos lo iba a conseguir, fuera por el medio que fuera. Debía decidirse rápido, pues ya pasaba de los treinta, pero todavía albergaba la esperanza de cumplir su deseo junto al hombre de su vida.

Si sumamos este pensamiento, María ya contaba con dos huecos en su alma. Todas las mañanas se levantaba con la esperanza de vivir una escena "de película", de encontrarse con una mirada varonil que la hiciera estremecer y comprender que acababa de conocerlo . Y todas las noches se iba a dormir con un pequeño sentimiento de fracaso.

Había tenido varias relaciones, una de ellas bastante larga que le dejó con una sensación de haber perdido el tiempo... Aunque ahora que abrazaba la "filosofía zen" pensaba que "nunca el tiempo es perdido" y que debería olvidar el pasado. Pero para una occidental soñadora e introspectiva este pensamiento era algo muy difícil.

Después: clase de aerobic. Le gusta observar su cuerpo. Éste también había cambiado de unos años ahora. Intentaba mantenerlo sano y delgado, pues era un símbolo de una nueva etapa en su vida en la que había cambiado su forma de pensar, se había abierto a los demás y poco a poco iba aprendiendo a ver el lado positivo de las cosas. María piensa que un cambio interior debe ir acompañado de uno exterior. Por ello, también había dejado crecer su melena y tatuado una mariposa en el hombro como alegoría de su libertad y metamorfosis.

Al salir de aerobic, clase de Inglés. Se siente muy orgullosa de retomar sus estudios de lengua extranjera, porque el inglés le apasiona y le encanta viajar. Tiene proyectados muchos viajes y cuenta con plena independencia económica para dar rienda suelta a este sueño. Había conocido amantes en sus viajes, Españoles y extranjeros, pero ninguno que le hubiera marcado.

Un mensaje al móvil le hizo dibujar una nueva sonrisa. Eran sus amigos. Otro aliciente por el que mantener su alegría y ganas de vivir. Los había conocido tarde y en la mejor fase de su vida: "la de renovación". Sabe que es muy afortunada al contar con amigos verdaderos que se mantienen siempre "ahí" en lo bueno y en lo malo.

Después de este pequeño "feedback" mental y con la mente agotada, siempre recurre a otra de sus pasiones: la música. Canturrea mentalmente una canción de "la Morissette" mientras observa con esperanza los rostros de los transeúntes masculinos de su ciudad... " This precious illusions in my head..."






2 historias:

Aldabra dijo...

¡como comprendo a maría!

a pesar de que he sido madre una sola vez (hubiera querido ser más)siento ese instinto que dices y si no fuera porque ya me pilla un poco mayor (casi 47) me lanzaría de nuevo a la conquista de la maternidad...

y es que adoro a los niños pequeños y me gusta también educar a Senia y estar a su lado aunque muchas veces quiero tirar la toalla...

no sé, es algo que o se tiene o no se tiene, creo yo.

seguro que si ese deseo de maternidad es tan ferviente para maría de un modo u otro llegará, hoy se pueden tener hijos ya mayor, no es como antes.

una historia real como la vida misma.

;-))

biquiños,

Silvia dijo...

Yo también la comprendo muchísimo ;), Aldi. Estoy segurísima de que María va a cumplir su deseo , me lo ha dicho ;). Como ella dice: "hay que atrapar el mayor número de sueños posible", y después le pedirá consejo a su amiga Aldabra en algunos aspectos de la maternidad, pues sabe que su amiga es una madre maravillosa. Un abrazo grandote!!!