miércoles, octubre 28, 2009

De Encuentros y Desencuentros IV: Elisa

Elisa abandona el local con una sonrisa triunfadora. Cada paso dado alejándose de aquel local es un triunfo para ella. Lo había conseguido; había podido mirar a Julio a la cara y no sentir absolutamente nada.

Hacía ya tres años que no había vuelto a saber de él, pero el dolor de su traición le había dejado marcada haciendo que su odio a los hombres fuera en aumento durante una temporada. Había compartido los mejores años de su vida con él, y cuando le pidió que su relación fuera a más la abandonó como una sucia rata y en el peor momento: cuando las exigencias de su trabajo le hicieron tener que dejar Madrid y trasladarse a Valencia. Ella, más que nunca, hubiera necesitado del apoyo del que pensaba era su mejor amigo. Una nueva ciudad, una nueva vida... es duro cuando no tienes a nadie en el que apoyarte.
Pasado lo peor, Elisa se alegró de su suerte, pues Julio había demostrado ser un narcisista que tristemente sólo había pensado en "salvar su culo".

Durante este tiempo lejos de Julio había conocido a muchos hombres, y la mayoría de ellos compartían con su ex-novio su inmadurez. ¿Pero bueno, es que tengo un radar para los gilipollas?, se preguntaba a menudo Elisa.
Todo ello le hizo crearse un fuerte escudo de "amazona", alejando a cualquier hombre que se acercara con cajas destempladas. No le importaba; era libre, independiente, autosuficiente... una mujer de hoy en día y cuando tenía necesidades siempre sobraban tontos que la satisfacieran.

-Toma Miguel, cincuenta euros, lo acordado.
-Gracias Elisa. Ya sabes, cuando necesites de mi...
-No gracias, creo que ya no necesito de tus servicios.

Elisa se dirige al hotel canturreando "Narcissus" de Alanis Morissette.





2 historias:

Aldabra dijo...

me encantan las revanchas... me pueden, me pueden... supongo que soy un poco vengativa (en estos casos solamente, claro está)

me gusta este relato, se lee bien, es fluído, creíble, estoy deseando seguir leyendo más, en serio.

biquiños,

Silvia dijo...

Aldi, pues es algo que tenemos también en común. Por eso me gusta tanto Alanis, porque muchas de sus canciones son de revancha y venganza. Después soy una santa, incapaz de hacer daño a nadie (yo también en casos sentimentales, claro está). Aunque, si te digo la verdad, el mejor castigo es la indiferencia y pasar página.

Me alegro que te guste :)

Un abrazo