Antiguamente en la zona de León y Asturias, y desconozco si en alguna región más, la gente se reunía alrededor de un fuego a contar historias, chismes, cuentos que hacían pasar una jornada agradable a quienes lo compartían. Esas reuniones fueron llamadas filandones.
lunes, febrero 23, 2009
Buscando donde me quedo
domingo, febrero 22, 2009
Hombres que "tienen ángel" I : Richard Gere
Comienzo una nueva sección en mi blog. En ella quiero compartir con vosotros aquellos hombres que para mí tienen un don especial, un atractivo que les hace irresistibles o un "algo" que emana de ellos que los hace interesantes a los ojos de los demás.Quiero comenzar con el señor Gere. A Richard lo conocí cuando todavía era muy jovencita y él ya era un señor maduro e interesante. Nació en Philadelphia en 1949. Lo que más me gusta de él es su atractivo interior. Mirándolo, su cara no es perfecta: sus ojos son pequeños, su nariz es bastante prominente, pero no necesita un bello rostro para resultar atractivo. En su cara se refleja su inteligencia y don artístico. Y es que Richard ya destacaba en el colegio por su talento para la música. Y esos ojos tiernos, inteligentes a la vez que pícaros de filósofo, pues comenzó a estudiar filosofía en Massachussets.
Aunque no es muy alto(1'79) tiene un cuerpo bien formado. Es un hombre muy varonil. Y esto no dejó indiferente a directores en los años 80 que lo ficharon para películas en las que se erigió en uno de los principales sex-symbols masculinos.
Se hizo muy famoso con películas como "American gigolo" (1980), "Oficial y caballero" 1982" o "Pretty Woman" (1990), pero con "Chicago" ( 2002) alcanzó el reconocimiento de la crítica, concediéndole el Globo de Oro por su interpretación.
Y además de todo ello ha estado involucrado en causas humanitarias y sociales, siendo un reconocido militante de la filosofía budista.
Lo que más me impacta de este guapo actor, que no ha perdido su atractivo con los años, es esa mirada , como dije anteriormente, inteligente, pícara, dulce que hizo que me enganchara a la mayoría de su películas. Y es que qué mujer no ha deseado ser llevada en brazos por este hombre a lo "Oficial y Caballero"...
sábado, febrero 21, 2009
El Hada Ignorante ( Le fate ignoranti)
sábado, febrero 14, 2009
El tren
Había contado cientos de veces a sus amigos su experiencia intentando encontrar una razón. Aunque se le pasó varias veces por la mente, nunca se le ocurrió ir a un psicólogo, y ni siquiera se lo dijo a su pareja, ahora ex -pareja. Tenía miedo que le colgaran el cartel de “loca”. Había aprendido a convivir con aquella sensación nocturna tanto tiempo, que aquel ruido se había convertido en un compañero de sueños, en un hábito, una costumbre.
Cuando conoció a Daniel su vida tomó un nuevo rumbo. Después de un desamor, Daniel había aparecido como un ángel, como la confirmación de que los milagros existen.
Recuerda el día en que lo conoció, cuando entró en aquella tienda. Ambos se quedaron paralizados mirándose. Había leído algo de Coelho que decía que a las almas gemelas se las reconoce por una luz sobre el hombro izquierdo. No sabía si en él la había visto, pero recordaba que en el momento en que sus miradas se encontraron la multitud desapareció de la tienda y sólo podía verlo a él arropado por una fuerte luz, tal vez fuera esa de la que hablaba el maestro Paulo.
Las cosas entre los dos surgieron de manera natural y rápida. Nunca había conocido a nadie que la entendiera tan bien, que se adelantara a sus deseos, y con el que se sintiera tan a gusto, como si lo conociera desde hace años o quizá desde mucho antes de nacer.
Aquella noche, ambos se habían dejado llevar por la pasión a casa de Daniel. En el jugueteo ambos fueron regando el pasillo con sus ropas hasta llegar al dormitorio. Se amaron como dos hambrientos ,ansiosos el uno del otro, como si fuera esa noche la última de sus vidas. Tras la pasión desatada una calma les inundó. Daniel la abrazó con ternura y ambos se durmieron desnudos y agotados. A los pocos minutos un fuerte ruido la hizo estremecer. Otra vez el ruido de tren, ¿también con Daniel?.
- ¿Te pasa algo?, te noto intranquila.
- Es ese ruido de tren, todas las noches lo o...
- Ah, eso es normal aquí. Como venías tan ansiosa no te has dado cuenta que vivo , por desgracia, al lado de la estación de ferrocarril. Llevo oyendo ese ruido desde que era pequeño. El piso perteneció a mis padres.
Con dulzura ella besó la comisura de los labios de Daniel. Se dejó abrazar y quedó dormida con una sonrisa. Ahora comprendía todo...


