"A donde mis sueños me lleven"(Nicoletta Tomas)
Hoy, de camino a mi tierra, me he sentado a observar la bella ciudad amurallada de Ávila desde "Los cuatro postes". Desde allí , Ávila se ve como una ciudad donde el tiempo se ha parado. Parece mentira que sus murallas hayan podido mantenerse erguidas durante tantos siglos, ajenas al correr casi agotador del tiempo.
Por unos momentos, me sentí tan ajena como las viejas murallas, absorta en mis pensamientos, dejando que el viento jugara con mis cabellos a su antojo. Y como si alguien hubiera pulsado en mi un botón invisible, mi vida pasó ante mi como un flashback y me he sentido visionaria.
He comprendido que soy inmensamente afortunada, y todos los pasos que he dado no han sido en falso. Parece que la vida me tenía marcada una senda de huellas solo visibles cuando se piensa con el lenguaje del optimismo.
Esta bella provincia estaba sin duda en mi camino, así como lo estaban todos los amigos que he conocido aquí. Algo de esta provincia se quedará conmigo para siempre, y cada vez que piense en ella la recordaré con una sonrisa, como "una puerta que abrió un nuevo cambio en mi vida". Y por mi cabeza paseará Esther, Javi, Sheila, Chemi, Isa, Jose, Domi, Chari, Juanjo, "mis niños"... y todos aquellos que han aportado algo grande en mi vida, que me han hecho crecer como persona, y de los que he aprendido muchísimo.
Cuando he vuelto a mirar el reloj me he dado cuenta que había pasado una hora inmersa en mis sueños y que muy cerca mía otra "visionaria" observaba la ciudadela con idénticos ojos de soñadora. Nos hemos mirado y sonreido cómplicemente . No hemos necesitado decir nada más.
Seguramente ambas seguiremos caminando, "hasta donde los sueños nos lleven".