Baixa ChiadoTodavía no me he repuesto de la buena impresión que me ha causado la Capital de nuestro país vecino. Lisboa es una belleza a orillas del Tajo. Desde su barrio de la Alfama, con su Castillo de San Jorge, pasando por Baixa Chiado o Belén, Lisboa tiene rincones de gran belleza para ser descubiertos, todos ello acompañado de una luz cegadora que se proyecta por su blancos y maravillosos edificios.
El primer día lo dedicamos a conocer el centro de Lisboa. Una de las cosas que me gusta de la ciudad es la cantidad de transporte público con el que cuenta para moverse no sólo por Lisboa y sus barrios, si no también por poblaciones cercanas como Estoril, Cascais o Sintra. En el metro se puede adquirir una tarjeta recargable. El primer billete en metro cuesta 1.30, pero si recargas la tarjeta diariamente sale a 80 céntimos. Existen también bonos especiales, como uno que disfrutamso de 24 horas: por 4,20 pudimos utilizar el metro, los Carris (tranvias), el eléctrico y también el transporte fluvial.
Visitamos la catedral, destacando su claustro, que aunque hay que pagar por verlo merece la pena, pues se encuentran en su interior excavaciones arqueológicas que dejan al descubierto la huella de otras culturas en la capital Lusa: romanos, musulmanes...
Castillo de San Jorge El castillo de San Jorge y el Barrio de la Alfama (el más antiguo de Lisboa), merecen también una visita. Si visitais esta fortaleza no os podeis perder la visita al periscopio, donde una guia nos muestra toda la ciudad de Lisboa y nos explica parte de su historia.

Vista de la Ciudad
(A la izda castillo de S. Jorge y de frente el Puente 25 de abril)
Bajamos en "carris" al centro y visitamos sus bellas plazas , sin olvidar subir en el Elevador de Santa Justa, donde nos encontramos con el actor Luis Tosar, también de visita por Lisboa . Este elevador sube al barrio alto de Lisboa . A la salida, un Convento (Do Carmo), sin techo, en recuerdo del terremoto que asoló esta ciudad en 1755.
El barrio alto lo recomiendo para salir de fiesta y escuchar un buen fado. La fiesta solo es hasta las 2 de la madrugada, pero merece la pena. Hay muchos cafés, como el café Luso, donde escuchar un fado puede saliros carísimo. Sin embargo, existen pequeñas tabernas dónde puedes disfrutar de un Oporto y escuchar tu fado sin que salga por un ojo de la cara. Así lo hicimos nosotras, y un lunes por la noche en la "Tasca do Chico", pudimos difrutar de maravillosos fados que me llegaron al alma . Y es que yo no me quería ir de Lisboa sin escuchar un fado.
Otro sitio que merece la pena ser visitado es "Campo de las naciones" . Es el recinto que acogió la expo en 1998. Su arquitectura es digna de una visita así como su pabellón de la Ciencia o el Oceanográfico, sin olvidar dar una vuelta en teleférico.

Monumento a los Descubridores
(Belén)
Nos os podeis ir de Lisboa sin visitar uno de sus barrios más importantes, Belén. El monumento a los Descubridores es impresionante. Conmemora los 500 años del fallecimiento del Infante Don Enrique. Se puede subir a un mirador donde se puede observar el barrio de Belén, así como el monasterio de los Jerónimos y,el puente 25 de abril y el Tajo.

Monasterio de los Jerónimos
(Belén)
Del monasterio de los Jerónimos destacar su maravilloso Claustro, donde se encuentra enterrado Pessoa, entre otros intelectuales.

Torre de Belén
Uno de los edificios que más me impactó fue La torre de Belén. Estandarte y emblema de la superioridad marítima de Portugal en la Edad Moderna. Como algo curioso es que a modo de gárgola se puede ver un rinoceronte , como recuerdo del primer animal de su clase en llegar a Portugal desde la India.
Y no podéis dejar este barrio sin probar los auténticos pasteles de Belén. Que destacan por su originalidad y buen sabor. Eso sí, tenéis que ser un poco pacientes porque en el establecimiento se forman grandes colas de gente, pero merece la pena la espera.

Sintra
Otro día, cogimos el cercanías y visitamos la maravillosa villa de Sintra. Fue residencia vacacional de la monarquía Portuguesa y de los jefes moros. Anteriormente también se la disputaron romanos, árabes, lusos y castellanos. Tanto su patrimonio arquitectónico como natural es impresionante. Hay un autobús, que por 4,50 euros, sube al Castillo de los Moros, al Palacio Da Pena y a la Quinta de la Regaleira.
Castillo de los Moros
(Sintra)
Destacar sus maravillosas vistas. Llevad buen calzado para poder escalar sus torres y almenas.
Palacio Da Pena
(Sintra)
Tanto el palacio, como el entorno natural es de cuento de hadas.
Y para concluir destacar el orgullo de los Portugueses por su democracia, cosa de la que los Españoles deberíamos aprender. Diversos monumentos o el puente 25 de abril , al cual cambiaron el nombre para conmemorar la Revolución de los Claveles y con ello el fin de la dictadura de Salazar dan fé de ello.
Y también subrayar la amabilidad de nuestros vecinos, su interés por entendernos y hacerse entender con nosotros.
Y como no, mis amigas. Con las que disfruté de un maravilloso viaje y mejor estancia en Lisboa. Con las que he compartido risas, confidencias y experiencias. Gracias, Isa y Esther. Os quiero.