sábado, diciembre 26, 2009

Huellas



Ponferrada Nevada
(Fotos: Ubaldo)
La ciudad nos cubre hoy con su manto blanco.
Quiero dejar mi pequeña huella en la limpia sábana, con la esperanza de que puedas seguirla.
Y al final de la senda me encontrarás helada, esperando la medicina de tus besos.

domingo, diciembre 20, 2009

El llamador de ángeles (cuento infantil)

Ana adoraba a su mamá. Siempre la había visto como un ángel dulce, cariñoso y extremadamente bello. A su lado se sentía muy segura, pues no había problema, por grande que fuera , que su madre no pudiera resolver.
Una mañana, al regresar del colegio, mamá no vino a recibirla como cada día. En la casa se respiraba mucha tristeza, tanta, que a Ana le entraron unas ganas tremendas de llorar.
Encontró a su mamá en la cocina, acompañada por su papá. Ella no dejaba de llorar y papá la abrazaba fuertemente.
Ana, asomó asustada su cabecita por la puerta.
- Ana- susurró su madre – acércate….
Ana se acercó con temor.
- Siempre te gustó mi llamador de ángeles, ¿a que sí?.
La niña asintió expectante.
- Pues ahora quiero que lo tengas.
La mamá de Ana se quitó el mágico collar y lo puso con delicadeza alrededor del cuello de su hija.
- Lleva este collar siempre contigo, así siempre estaremos juntas, pase lo que pase. Si alguna vez te sientes triste o sola, sólo tienes que hacer sonar la campanita y yo estaré a tu lado.
Después de aquel día, la belleza angelical de la mamá de Ana se fue marchitando.
Una mañana , la niña se despertó sobresaltada por los llantos desesperados de su padre. Sobre la cama la mamá de Ana dormía profundamente.
- Ana, cariño- dijo su padre intentando serenarse. Mamá se ha ido a un sitio dónde descansa y no siente más dolor.
- ¿Pero por qué se ha ido?¡ La quería muchísimo!
Pasaron los días y Ana aprendió con el apoyo de su papá y de sus amigos a superar su pena. Cuando se sentía triste, sólo tenía que tocar el llamador de ángeles y se sentía mucho mejor, como si su mamá estuviera a su lado.

Llegó el verano y con él las ferias del pueblo. Ana acudió con su papá y sus amigos. Cuando llegó la hora de volver a casa notó su cuello desnudo.
- ¡Mi llamador!, ¡he perdido mi llamador!
Papá y sus amigos ayudaron a Ana a buscarlo. Preguntaron en cada una de las atracciones, pero nadie había visto el llamador.
- Mamá no estará siempre a mi lado, la he perdido para siempre…
Papá la cogió entre sus brazos y la abrazó con dulzura.
- Significaba mucho para ti, ¿verdad?
- Mamá me dijo que mientras lo tuviera estaríamos siempre juntas.
- Dime Ana, ¿recuerdas cuál era el color favorito de mamá?
- El azul
- ¿de qué color eran sus ojos?
- Verdes. Nunca los olvidaré.
- ¿Lo ves?, no necesitas el llamador de ángeles para estar junto a ella. Mamá lleva instalada en tu corazón desde siempre. Cada vez que quieras acordarte de ella sólo tendrás que cerrar los ojos y tocar tu corazón. Pues, mi vida, las cosas que se graban en el corazón ni el mejor borrador, ni la mejor lejía son capaces de borrarlas.

En el cole de Ana hay niños que presumen de ser listos, otros de ser guapos… Ana presume de tener el corazón más grande del pueblo.




Silvia Gutiérrez.

martes, diciembre 08, 2009

Hermanita

Mi hermana y yo

Foto: Irina

He de confesar que yo creo en los ángeles. No en la clase de ángeles que nos pintan en la Biblia, con su alas y su halo luminoso. Creo que hay personas que destilan esa luz por si mismas, y que nos iluminan el camino.

Pienso, también, que hay días y horas especiales en las que la vida nos puede cambiar para bien. Para mi, uno de esos dias fue el 9 de diciembre de 1985 , y la hora: las 7.30 de la mañana. Ese dia fue en el que nació mi hermana Sara.

Desde que ella entró en mi vida ha sido mi apoyo, mi consejera, una de las personas que siempre está ahí cuando la necesito. Me conoce a veces más de lo que yo me conozco, y siempre sabe hacerme sonreir cuando más lo necesito.

Además de hermana es amiga. La diferencia de edad no es un impedimento para que conectemos , para que nos divirtamos juntas.

Una persona sensible y virtuosa. Con una bondad innata que dejaba mostrar desde pequeña. Con un gran sentido de la justicia y la amistad. Ambas nos hemos reido y llorado juntas muchas veces.

Nunca agradeceré lo suficiente a mis padres el mayor regalo que me han hecho en la vida: mi hermanita Sara.

Feliz cumpleaños, mi pequeñina y gracias por estar siempre ahí. Te quiero mucho



domingo, diciembre 06, 2009

Un camino por recorrer


Este texto cobra mucho significado acompañado de la canción.

El pasado 2 de diciembre cumplí 34 primaveras. No me importa decirlo. Estoy muy agradecida por el camino que la vida me ha marcado. Camino lleno de luz en muchos tramos y a veces de oscuridad que he tenido que iluminar con inteligencia, perseverancia y optimismo, y que a veces me han alumbrado toda esa gente que me quiere y me aprecia.

He aprendido muchas cosas, he mejorado profesionalmente y personalmente, pero tengo muy claro que aún me queda mucho que aprender, y como dice la canción de Alanis, lo que realmente importa es que todavía no lo sé todo .

La vida es un juego de dados; hoy estoy aqui y mañana quien sabe, hoy cuento con unos amigos y mañana conoceré muchos más. Eso es lo bello de la vida. He llorado muchas veces, pero he sido fuerte, me he equivocado y he sabido rectificar... Y sé que con esta actitud todo va a ir bien, bien, bien, como apunta Morissette, y que en la vida se consigue todo lo que uno se propone.

Y no me quedaré anclada. Seguiré buscando ese "taxi" que me ayude a recorrer nuevos caminos, nuevas veredas, nuevas caras, nuevas experiencias y todo saldrá realmente bien :)