domingo, enero 17, 2010

La cebolla



Desde hacía algunos años no se reconocía en el espejo. Su ser se había despegado poco a poco de capas y capas de inseguridad , de timidez, de baja autoestima, de indecisión...

Sólo hizo falta un golpe, un tironcito incipiente de esas capas que le hacían semejar una cebolla, una desilusión, un abre los ojos y ¡mírate por primera vez!. Sí, por primera vez, pues desde siempre había pasado desapercibida hasta para sí misma.

Y por primera vez era ella la que decidía, ella la que elegía, no como antaño, que dejaba que la eligieran. Ella la que quería, ella la que tomaba las riendas de su vida.

Cada mañana, desde entonces, se miraba con decisión al espejo. Unas cremitas, un poco de "Rimel", carmín para los labios y otro tironcito más de esas capas que la cubrían, a calzarse los tacones y pisar fuerte por la vida.

Dedicado a todas las mujeres.


5 historias:

Aldabra dijo...

pues claro que sí, como tiene que ser.

y a pisotear fuerte.

biquiños,

Mara dijo...

¡Así debe ser! ¡Con dos ovarios! Un abrazo.

Bambú Blanco dijo...

Puedes pisar fuerte o suave, puedes pisar como tú quieras cuando conoces el poder de tus pies. Un abrazo Silvia.

Silvia dijo...

Gracias a las tres :). Un abrazote!

Cesc dijo...

En realidad el poder es vuestro, aunque darse cuenta es difícil y aprender a usarlo todavía más.