sábado, marzo 20, 2010

Deseada

"Copa"
(Foto: Irina Macías)
Fue anoche cuando mi piel volvió a sentir aquella sensación de ser observada con admiración, cuando volví a sentirme bella otra vez, admirada por un par de ojos masculinos que no podían dejar de apartar la vista de mi cuerpo. Cuando volví a recordar lo que es el coqueteo, ese sencillo juego casi infantil entre hombre y mujer. Cuando mi risa volvió a brotar con la sencillez de una adolescente y mi cuerpo se contoneó al son de la música del cortejo...

6 historias:

Silvia dijo...

Debo darle las gracias por la foto a mi amiga Irina, una gran fotógrafa de la que, con su permiso, mostraré más fotografías en mi blog.

Cesc dijo...

Cuando la otra persona muestra los primeros signos de corresponderte, el poder te colma y la gloria te acompaña.

Aldabra dijo...

¡que dulces momentos!
biquiños,

Lucía Corujo dijo...

Es tipo de situaciones son muy beneficiosas para la autoestima, jajaja.

Besos :)

fonsado dijo...

Por los estupendos y gratificantes "efectos secundarios" que cuentas, debes repetir más menudo.
Saludos Silvia.

Silvia dijo...

Cesc:muy cierto.
Aldi: y tan dulces!!! ;)
Lucia: Y que lo digas!!! jajjaja
Fonsado: creo que soy adicta, jajjaja ,no lo tomeis por el mal sentido jajajja ;)