
Mi querido “profe”:
No mentiría si le dijera que todavía sonrío al recordarle. Hace poco ese recuerdo ha vuelto a mi cuando lo vi pasar en coche y nuestras miradas volvieron a cruzarse. Aunque han pasado los años usted sigue teniendo ese atractivo natural que emanan todos los hombres que albergan mucha vida en su interior, y eso que cuando le conocí ya la nieve plateaba sus sienes.
Ojeando fotos miro con ternura a esa chica solitaria y tímida que yo era, con mucha vida interior, a la que no le atraían los chicos de su edad. Odiaba oírlos “graznar” con esa voz entre niño y hombre y hablar sobre cosas banales como chicas y fútbol.
Un día me di cuenta de que esperaba con ilusión las horas semanales que se dedicaban a su asignatura y que éstas se pasaban para mí en un vuelo. Comencé a estudiar a diario, pues quería que se sintiera orgulloso de su alumna. Incluso una vez escribí un relato que le entregué y usted nunca me devolvió. Aunque no era explícito imagino que estaba lleno de sentimientos adolescentes que con su sabiduría supo interpretar.
-“El relato está bien, Silvia, pero no te lo voy a devolver”.- me dijo con su mirada pícara. Entonces yo torné mi color pálido a rojo intenso. Y es que, cómo no se iba a dar cuenta de mis sentimientos si cada vez que me elogiaba o se dirigía a mí yo me arrebolaba. Arrebolar…fue una de las muchas palabras que aprendí con sus fichas de vocabulario que todavía no he querido tirar.
La gente que me conoce sabe que soy mujer de pocas palabras pero de mirada transparente. Mis ojos son el espejo de mi mente, de mi ser, lo dicen todo. Algunas veces me da vergüenza pensar en la cara de bobalicona que pondría al verlo y que más de uno se daría cuenta de lo que en aquellos momentos sentía por usted.
Usted se sentía alagado y devolvía la mirada con dulzura, y yo, hubiera parado el mundo en ese momento, pues solo necesitaba sentirme valorada por un hombre inteligente.
Mis sentimientos eran limpios y no iban más allá del amor romántico.
Pasado el tiempo, imagino que maduré y me di cuenta de cuan imposibles e ilógicas eran mis expectativas hacia usted: me triplicaba la edad, era un hombre casado, y comenzaron a despertarme el interés los chicos de mi edad.
Mi querido profe, nunca lo olvidaré.
Suya, siempre:
¿Por qué "Hands Clean" de Alanis Morissette?. Pues porque en esta canción Alanis habla de una relación que tuvo con un hombre mucho mayor que ella. Traducción en comentarios :)


