Antiguamente en la zona de León y Asturias, y desconozco si en alguna región más, la gente se reunía alrededor de un fuego a contar historias, chismes, cuentos que hacían pasar una jornada agradable a quienes lo compartían. Esas reuniones fueron llamadas filandones.
No creo en el consumismo exacerbado, en la falsa unión durante las celebraciones con familiares con los que ni siquiera tienes trato durante todo el año.
Pero si que es verdad, que a parte de lo que nos quieran vender, esta es una época para mí de nostalgia y reflexión.
Puede ser, porque el año lentamente deja ver su decrepitud acortando su dias y alargando sus noches, mientras pinta el atardecer con un color morado y cubre las calles de un blanco "canoso".
Puede ser porque el frío intenso hace que añoremos el recogimiento, el llegar a casa y escondernos bajo una manta, mientras calentamos las manos con un buen tazón de chocolate.
Puede ser, porque recibas una postal de alguien al que añoras y te das cuenta de que aquella nostalgia, aquel "algo me falta", era motivado por su ausencia.
Y es que siempre que Diciembre asoma en mi calendario me gusta recapacitar sobre el año que pronto se va a acabar.
2010 para mí ha significado:
despedida.
comienzo de una nueva vida.
pequeños sustos a nivel de salud.
viajes.
descubrir el cariño de mi familia y amigos.
Disfrutar de una vez de mi apartamento.
recuerdos
pequeñas nostalgias
llamadas telefónicas
aprender...
aprender...
aprender...
Y levantarme cada día con ganas de ver lo que la vida me quiere enseñar hoy.
Porque después de muchos años me he dado cuenta de que los pequeños baches, las pequeñas heridas, las despedidas, los malentendidos no son si no un escalón más para hacernos crecer.
Chari, una amiga muy sabia que me ha marcado mucho, siempre me decía: "Silvia, las cosas suceden porque tienen que suceder" y también me decía: "intenta ver el lado rosa de los inconvenientes".
Yo os deseo, un feliz final de año y una muy feliz entrada del próximo. Que en el año que entra consigáis poner una piedra más en el puente a vuestros sueños.
Como con Nicoletta Tomas, este ha sido un flechazo. Unos cuadros impresionantes llenos de significado y sentimientos. Reflejan la esencia de los personajes. Cautivada he quedado con el personaje de Ofelia, que es uno de mis personajes Shakesperianos favoritos, como sabéis. ¡Ay, si tuviera mucho dinero! y una casa más grande para poner tantos cuadros, claro :).
Y un buén día me di cuenta que frente al espejo solo se reflejaba una mitad de mi alma. No pude entender como podía haber vivido todo este tiempo con esa pequeña "minusvalía", escondiendo toda mi esencia, mis señas de identidad. Me había convertido en una "sin papeles" emocional; insegura hasta la médula, incapaz de quererme, con temor a encontrarme.
Y resolví no volver a sentirme incompleta, persiguiendo mis sueños.
"Un día,
encontraré alivio,
habré llegado,
y seré amiga para mis amigos
que saben cómo ser amigos.
Un día
estaré en Paz,
seré iluminada
y estaré casada, con niños
y tal vez adopte.
Un día,
estaré curada
juntaré mis heridas
pondré fin a esta tragicomedia.
He estado corriendo aprisa
toda mi vida
por llegar a la meta,
he estado perdiendo la dicha
todo este tiempo
al estar eternamente incompleta.
Un día,
mi mente se "retirará"
y conoceré a Dios
y dispondré en todo momento
de mi noche, mi anochecer y mi día.
Un día,
estaré segura
como las mujeres que veo
en su 30 aniversario.
Estribillo
A veces desarrollada,
a veces expandiéndome,
a veces aventurada
y torturada
pero nunca terminada
Un día,
hablaré libremente
tendré menos miedo
y seré menos moderada
fuera de mis poemas, letras y arte.
Un día,
estaré llena de fe,
seré confiada y ampliamente realista
y con los pies en el suelo y todo.
Estribillo "
(Alanis Morissette)
Mariposa: en la interpretación psicoanalista de los sueños aparece como símbolo de renacimiento, de nuevo comienzo, de superación.
Los Bercianos estamos de luto. Hemos perdido a uno de nuestros grandes. Hoy, 14 de Diciembre de 2010 ha fallecido al escritor, filólogo y traductor Valentín García Yebra a los 93 años de edad.
Valentín García Yebra tiene el premio Nacional de Traducción de Bélgica (1964) por su versión de la obra de Charles Moeller Literatura del siglo XX y cristianismo y el Ibáñez Martín del CSIC en 1971 por su edición trilingüe de la metafísica de Aristóteles. Fue nombrado doctor honoris causa por al Universidad de León y Atenas.
En Ponferrada lucen su nombre una Calle y uno de los mejores colegios Públicos de esta localidad. Valentín siempre fue un enamorado de Su Lombillo natal , de Ponferrada y el Bierzo en general. Hombre sabio en palabras, y con gran sentido del humor. Y hablando de su Lombillo, cuenta que cuando era pequeño se dedicaba por las noches a contar desde su pueblo las luces de Ponferrada. Eran cien, en aquella época.
Solía regresar a Lombillo en verano y una vez lo hizo acompañado de Dámaso Alonso, que fue un gran amigo suyo.
Hace pocos años visitó el colegio que lleva su nombre, y por lo que me contaron compañeras de este centro, los niños se mostraron encantados con Valentín , que mostró una gran calidad humana ante el homenaje de los más pequeños.
Allá donde estés, muchas gracias Valentín por tu talento y tu gran cariño a nuestra tierra. Te recordaremos.
"La poesía huye, a veces, de los libros para anidar extramuros, en la calle, en el silencio, en los sueños, en la piel, en los escombros, incluso en la basura. Donde no suele cobijarse nunca es en el verbo de los subsecretarios, de los comerciantes o de los lechuginos de televisión." (Joaquín Sabina)
Poca gente sabe que adoro el silencio. Después de saturarme del bullicio infantil, de sus risas, sus comentarios y su necesidad de ruido, llego a mi casa anhelando paz.
Muchas veces, me siento en el sofá y me gusta cerrar los ojos y escuchar los ruidos cotidianos: las luces fluorescentes, el motor de la nevera, pasos en el piso del vecino… Y de vez en cuando, hablar conmigo misma. Son, esos pocos momentos en los que una puede escuchar sus propios pensamientos. Y es que, realmente, nos prestamos muy poca atención.
La gente que me conoce sabe, que soy persona de pocas palabras. Por eso, creo que siempre odié a las personas que me tildaban de tímida, de “rarita”, y casi te obligaban a emitir palabras por obligación, instándote a decir incongruencias solamente para que ellos no te vieran como un bicho raro.
Me acuerdo especialmente de un maestro al que cogí verdadera tirria. Era el típico profesor que creía en el liderazgo, y que un líder tenía que ser una persona muy “ruidosa”. Él intentó en su vida alcanzar ese liderazgo. Era la típica persona trepa, atrevida (ya se sabe, la ignorancia…). Y más le hubiera valido haberse callado y no confirmar su nulidad. Al final la vida lo colocó en su lugar. Pero bueno, esa es otra historia.
Uno de los días que más orgullosa me sentí, fue un día que tan agobiada me tenía que abría la boca y solté esta frase: “Los ríos más profundos son siempre los más silenciosos” (Curcio).
Creo que desde ese día cambió radicalmente la percepción sobre mí. Y es que, queridos amigos, hoy, Día de los Derechos Humanos, creo que un derecho de todo ser humano lo es también el silencio, y el poder desarrollar su propia personalidad, sin coacciones ni obligaciones. Lo bello del mundo es la variedad de colores, personalidades, maneras de pensar que hay en él.
Como educadora, creo que hay que ayudar a desarrollar la personalidad, no forzarla ni intentar cambiarla a nuestro gusto y manera.
Los fans del grupo estamos de suerte: Rapabestas ofrecerá un concierto gratuito mañana 7 de Diciembre a las 19.00h en la carpa instalada en la plaza Fernando Miranda de Ponferrada. Música celta de calidad, con temas nuevos. ¡No os lo podéis perder!
hoy me he despertado y me he sentido muchísimo mejor. La fiebre ha desaparecido, y parece que con el antibiótico y unas gotas de positividad le he ganado la partida a mi "leve neumonía".
Me he mirado al espejo y me he visto, 35 veces más guapa y juvenil que incluso hace 5 años menos. Me ha encantado el desayuno y lo he saboreado como quien hace tiempo ha sido privado del placer de la comida.
Me he alegrado al mirar por mi ventana y ver que estaba nevando. He compartido la alegría de la nieve con mis peques en el cole y me he contagiado de su entusiasmo.
He ido a comer a casa de mi familia y me han recibido con cariño y una suculenta comida, con lo que me he sentido muy afortunada.
Mi móvil se ha sobrecargado de cariños y felicitaciones, con lo que me he dado cuenta de que importo a mucha gente.
Me ha encantado esconderme bajo la manta en el sofá mientras fuera sigue nevando, y disfrutar de un delicioso café de mi cafetera nueva recién regalada: voluto, my favourite!!! jejej.
Ahora mismo, mientras comparto con vosotros mi alegría, fuera sigue nevando y puedo verlo en primera fila desde la ventana de la habitación recién decorada, que faltaba por amueblar en mi apartamento, y me parece divina, y que ha sido muy acertado colocar la mesa de escritorio frente a la ventana. Desde ella veo caer los grandes copos . Cada uno de ello me recuerda a una persona que ha pasado por mi vida y que me ha enseñado grandes cosas. Incluso de los "copos" más insignificantes me llevo un recuerdo o una lección aprendida.
Hoy cumplo años, y me siento muy afortunada. La treintena es una etapa maravillosa. A los treinta y pico se tienen las ideas claras. Las arrugas todavía no surcan tu piel, y sin embargo tu cara es la de una mujer plena, pero joven todavía. Tu vida, más o menos, tiene un rumbo, que no quiere decir que sea inamovible. Puedes viajar, moverte libremente, y se disfruta mucho más que antes de los pequeños placeres de la vida.
¡Hoy es el primer día del resto de mi vida!
También de la vuestra, así que, aprovechadla bien.