lunes, febrero 07, 2011

Ritual nocturno

"La Durmiente"
(Tamara de Lempicka)
Tras caer dulcemente sobre la cama y cubrir su cuerpo con las cálidas sábanas,tras cerrar el libro e interrumpir el devenir de sus historias, después de posar su cabeza en la mullida almohada y apagar la luz de la lamparita, tocaba comenzar con su historia.
Antes de que Morfeo la acogiera en su reino, intentaba visualizar una y otra vez sus ojos. Esos ojos azules, grandes y maravillosos que se habían posado en ella y como si de una maldición se tratara la habían atrapado de tal manera que desde hacía semanas no le rondaba otra imagen en su cabeza.
Rememoraba su primer encuentro. Aquel chico de ojos vivaces, un turista más en su ciudad. De todas las personas que abarrotaban aquella tarde la plaza fue a ella a la que se dirigió en lengua sajona. Todavía ella sonríe al recordar como chapurreó de mala manera ese inglés de escuela de idiomas. Lo que pasó más tarde, ocurrió con total naturalidad. Desde hacía bastante tiempo había decidido vivir con intensidad el presente, y no iba a dejar pasar la oportunidad que éste le brindaba.
Y la tarde transcurrió mediante risas, copas, bailes y el amanecer los encontró a los dos abrazados entre las sábanas.
Luego ,el adiós, el "no me olvides", el "volveré", el "escríbeme"...
Decidió entonces alargar ese momento, y como si de un ritual se tratara, todas las noches revivía aquella maravillosa tarde, hasta que su sueño se convirtió en su presente y en una rutina más que añadir a su quehacer diario.



5 historias:

Lucía dijo...

De no poder vivir la realidad, me parece un buen "truco", y una buena forma de mantener vivo el recuerdo.

Silvia, el texto de mi blog no está inspirado por mi abuela, jeje; me ha hecho gracia el malentendido, es un trocito de la novela "Como agua para chocolate", lo puse en el primer comentario, será que no lo viste, jeje. Desde luego, hubiera sido genial que me contara mi abuela algo así.

Un abrazo :)

Silvia dijo...

Lucía: uy, perdona. La verdad es que no leí el comentario, lo siento. Tengo que leer esa novela, después que termine "El tiempo entre costuras", que me está gustando mucho. Un abrazo

Aldabra dijo...

Tamara me encanta. Y el relato es muy romántico. Ojalá que “vuelva” y la historia continúe. Biquiños.

Silvia dijo...

Aldabra: ojalá ;) Biquiños

fonsado dijo...

Muchas historias parecidas se frustran, simplemente por negarse o tener "miedo" de vivir el presente y disfrutar de él.
Saludos