lunes, agosto 29, 2011

Memoria de una noche estrellada

Castillo de Ulver

(Cornatel, El Bierzo)




Tres chicas bajaban el sendero en busca del coche alejándose del Castillo de Ulver (Cornatel). Las tres con diferentes historias pero un mismo sentimiento. Tarde de risas, noche de buena música. Sin más techo que el cielo estrellado que dibujaba con maestría la vía láctea y les regalaba de vez en cuando una estrella fugaz , para que con rapidez pidieran un deseo, el más apremiante y verdadero, aquel que se nos pasa con celeridad por la mente. Sonrío al pensar que seguramente las tres pidieron el mismo.






Finales de agosto, hace frío. Las tres se agarran del brazo buscando calor. Y bajo la íntima oscuridad se confiesan sus temores, sus fracasos amorosos, sus disgustos y desengaños...






Algunos pensamientos, opiniones o amistades pueden cambiar de la noche a la mañana con la rapidez de una estrella fugaz. Pero hoy se sentían más unidas que nunca y bajo el manto de las estrellas nada parecía tan grave...





3 historias:

Lucía dijo...

Wow, qué foto. No conozco ese lugar, pero lo anoto para visitar. León tiene rincones maravillosos...

Besos

Silvia dijo...

Si, mi Bierzo sorprende. Cuando quieras eres bienvenida. Un besin

Aldabra dijo...

las penas compartidas siempre son menos penas.

las alegrías compartidas siempre son más grandes y mejores.

biquiños,