(Barcelona)
(Roma)
(Roma)
(Roma)
Te levantas temprano con una mezcla de sentimientos que hacen mover mariposas en el estómago. Hoy te has decidido. Viajarás sola. Es la primera vez que lo haces y no puedes evitar ponerte nerviosa. Por otro lado, te embarga la emoción; esto es un reto para ti. Después de 35 años, vas a demostrarte , que eres valiente, que puedes tomar decisiones por ti misma, y esta experiencia será un escalón más que te ayude a perfeccionar tu "yo" interior.
Así que coges tu maleta y montas en el "caballo de acero" rumbo a la maravillosa "Ciudad Condal". Barcelona, en la mañana, está espléndida. Temprano, conoces a tus primeros compañeros de viaje. Son gente maravillosa y eso calma tus nervios. Juntos, os dejáis llevar por las entrañas de esta ciudad y te das cuenta de que tu travesía va a ser mágica cuando en las cercanías del puerto, descubres "El Bosque de las Hadas". Un maravilloso local decorado como un bosque encantado.
Las ocho de la tarde y nuevamente las mariposas atacan tu estómago. Esperando embarcar, como tú, se encuentran 48 "atrevidos" más. Te emociona pensar que todos, aunque diferentes, tenéis un objetivo en común. Que cada uno de vosotros ha dejado atrás su vida cotidiana, su familia, sus amigos, para embarcarse, y nunca mejor dicho, en esta aventura.
El barco zarpa y vas conociendo poco a poco a tus compañeros.Te llama la atención que todos están dispuestos a hablar , a conocer gente. Y eso, te hace sentir mucho más cómoda.
La llegada a Roma fue digna de pelicula. La cena en aquel Café Teatro, amenizada por artistas, y luego Roma por la noche, impresionante.
Al día siguiente descubres Roma clásica con su maravilloso Coliseo, su foro... y te sientes privilegiada de poder posar los pies en una de las cunas de la civilización. Por la tarde, Roma Barroca te sorprende, y arrojas dos monedas a la Fontana con el deseo de volver a pisar otra vez esa maravillosa ciudad.
Amanece el último día en la Ciudad Eterna. Descubres ese pequeño estado, El Vaticano. La Capilla Sixtina te toca el alma. No puedes evitar imaginarte a Migue Ángel , subido en sus andamios, intentando alcanzar la perfección en sus pinturas. Y vaya si lo consiguió. San Pedro es una maravilla, y no puedes dejar de admirarlo, aunque en lo más hondo de ti, te indigna pensar , que todo aquello pertenece a la Iglesia Católica mientras medio mundo se muere de hambre...
Y nuevamente vuelves a embarcar en las aguas del "Mare Nostrum", con una mezcla de alegría y nostalgia. Alegría porque todavía puedes compartir horas con tus compañeros y nostalgia porque el viaje te ha sabido a poco y dentro de pocas horas todo habrá terminado...
La vista de Barcelona, esta vez es un poco triste . Adentrarse en Barcelona ahora , significa despedida, dejar atrás a gente maravillosa. Pero por otro lado, es el comienzo de algo nuevo. Sé que seguiremos en contacto y que la vida nos tendrá deparada una nueva aventura. Porque, ya sabéis que "todos los caminos conducen a Roma".

3 historias:
Qué envidia me ha entrado de repente, aunque creo que fue en cuanto ví la primera foto.
Ya sabes toca repetir cuanto antes.
Besines utópicos, Irma.-
Me alegro de que lo pasaras tan bien. Sí que es valiente viajar sola, aunque parece que sola sólo estuviste en el comienzo... Ojalá que esas amistades continúen.
Un abrazo
Te comprendo muy bien porque lo de viajar sola es una deuda que tengo pendiente conmigo misma. Y un día, no sé cuándo la llevaré a cabo, seguro.
Es estupendo que lo hayas pasado tan bien.
biquiños,
Publicar un comentario en la entrada