
No somos Humphrey Bogart e Ingrid Bergman. A nosotros nunca nos quedará París. No soy de las que esperan por un hombre anclada en un andén, como la Penélope de Serrat. Tampoco aguanto "bofetadas" como Gilda. No soy como la sirenita, capaz de derramar una lágrima por alguien que "no la ve". Tal vez , alguna vez fui Caperucita, y me dejé seducir por el lobo...pero el lobo pierde su interés cuando solo sabe "dar zarpazos"...
Nada en común con la Bella Durmiente, que se despertó ante el amor de su vida. Yo empiezo a despertar a la realidad, a tus desaires, a tus desprecios, a tu falta de tacto...
Y como Thelma y Louise escapo a mil millas de ti. Pero no te equivoques: mi vida no terminará en suicidio...
Pero lo nuestro... lo nuestro toca a su fin. La historia termina, los protagonistas huyen en dirección contraria, y sobre un gran fondo negro resalta en blanco un gran "THE END".
3 historias:
Me parece perfecta la determinación con la que lo sientes y lo expresas y hasta me he ido imaginando la película que tan sugestivamente has ido exponiendo. Me ha gustado, Silvia.
Un saludo
Como cinéfila, me ha gustado mucho tu entrada. Hoy está tocando Iván Ferreiro en Salamanca. Te recomiendo la versión de MABU (y ya puestos, de este grupo también es muy bonita A solas).
Un abrazo
Una historia contada a través de los cuentos infantiles. Original.
El final, como el de muchas historias: cada uno pr su lado.
biquiños,
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