Ingrid tiene el pelo oscuro y unos ojos de un verde intenso con los que escruta cada objeto con el que se encuentra. Sus labios son rojos como dos rubíes, pero apenas se mueven. A Ingrid no le gusta hablar, o bueno, no lo hace de la manera que acostumbramos los mayores. Ingrid lo dice todo con sus penetrantes ojos y con sus dulces gestos.
A Ingrid le encantan los helados de chocolate, y el olor de la hierba recién mojada. Le gusta dormir enroscada, y siempre me pide que le cuente un cuento antes de caer en brazos de Morfeo. Le gusta ayudarme a pasar las hojas con sus pequeñas y rechonchas manitas, que yo acaricio como un tesoro y doy calor en los días fríos.
Con Ingrid no estoy sola. Se adelanta siempre a mis preocupaciones. Cuando lloro o cuando estoy preocupada, me rodea con sus brazos hasta que la alegría vuelve a mí. Y las pocas palabras que pronuncia son tan sabias, que casi me parece estar hablando con una adulta.
...Algunas veces, me gustaría que Ingrid estuviera conmigo... Cuando oigo a los niños reir en la calle o los "achucho" en mi escuela...Sobretodo en momentos en los que me siento sola y toco mi vientre con la esperanza de algún día escuchar un pequeño corazoncito latir, y que ese corazoncito sea el de mi pequeña Ingrid...

7 historias:
una historia llena de ternura y esperanza.
seguro que Ingrid llegará.
biquiños,
Un bello deseo que seguro que llegará.
Un saludo
Que el futuro de buena esperanza llegue según tus deseos y el encuentro sea dulce,dulce. Un abrazo.
Quién sabe...quizá pronto nos des una buena noticia.
Un abrazo
Que radiante porvenir, el de Ingrid!
Un tierno y bellísimo anhelo que espero se haga realidad y estoy segura de que esa criatura será entonces muy amada porque ya lo es ahora, siendo tan deseada.
Un abrazo, Silvia.
:*
Publicar un comentario en la entrada