Antiguamente en la zona de León y Asturias, y desconozco si en alguna región más, la gente se reunía alrededor de un fuego a contar historias, chismes, cuentos que hacían pasar una jornada agradable a quienes lo compartían. Esas reuniones fueron llamadas filandones.
Mientras agosto da sus últimos coletazos, miles de imágenes rondan mi mente mientras me espongo a la brisa helada de la noche en mi ventana. Imposible dormir. Demasiadas sensaciones, demasiados recuerdos...
Noches de risas, coqueteos, horas al teléfono. Su voz masculina traspasando mi alma...
El mar, galicia, el salitre sobre mi piel, el sol, la exfoliante arena, paseos interminables por " La Lanzada" con nuestras conversaciones en mente. Temor, alegría, esperanza, cúmulo de sentimientos que a veces me producían insomnio, pero me hacían sentir viva.
Luego el encuentro, sus besos, sus manos recorriendo mi piel, el renacer de sensaciones dormidas... Volver a sentirme mujer. Lágrimas de alegría, risas de placer. Su calor, su cuerpo, su corazón latiendo, su presencia en el lado solitario de mi cama...
Recorrer el mar con desconocidos que luego se convirtieron en amigos. Roma y sus calles, "Il gelato", la Fontana, los deseos lanzados en forma de monedas al agua. Las risas, las carcajadas, la amistad...Barcelona. El adiós...
Gijón y la lluvia. La nostalgia en cada una de las gotas de agua. El recuerdo... Mirarme en el Cantábrico y verme diferente. Algo ha cambiado en mi... Pero me gusta....
Tres chicas bajaban el sendero en busca del coche alejándose del Castillo de Ulver (Cornatel). Las tres con diferentes historias pero un mismo sentimiento. Tarde de risas, noche de buena música. Sin más techo que el cielo estrellado que dibujaba con maestría la vía láctea y les regalaba de vez en cuando una estrella fugaz , para que con rapidez pidieran un deseo, el más apremiante y verdadero, aquel que se nos pasa con celeridad por la mente. Sonrío al pensar que seguramente las tres pidieron el mismo.
Finales de agosto, hace frío. Las tres se agarran del brazo buscando calor. Y bajo la íntima oscuridad se confiesan sus temores, sus fracasos amorosos, sus disgustos y desengaños...
Algunos pensamientos, opiniones o amistades pueden cambiar de la noche a la mañana con la rapidez de una estrella fugaz. Pero hoy se sentían más unidas que nunca y bajo el manto de las estrellas nada parecía tan grave...
Se acabó el sueño y una temporada entera, otra asignatura pendiente, otra cosa por terminar.
Esta noche será mi ultima representación con mi viejo numero, y encima hay luna llena…el artista se desnucará en mitad de la pista del circo… silencio.
Jamás me lo hubiera imaginado así.
La despedida del circo, el ultimo día no viene nadie pero actuamos como cretinos… y yo vuelo bajo la carpa como un pollo para hacer caldo. ¿Y luego?, otra vez a trabajar de camarera …
Momentos como estos, como éste, serán un buen recuerdo dentro de diez años. El tiempo lo cura todo, ¿pero qué pasa si es el tiempo la enfermedad?.
Aunque a veces tengamos que agacharnos para vivir, para sobrevivir, un vistazo es suficiente, echaré de menos el circo… tiene gracia, no siento nada, es el final y no siento nada. Tengo que acostumbrarme a tener remordimientos cuando me siento mal.
Cómo si el dolor no tuviera pasado, siempre se acaba justo cuando empezaba a ser agradable y verdadero.
Por fin fuera, en la ciudad. ¿Quién soy?, ¿en quien me he convertido?. La mayor parte del tiempo estoy demasiado preocupada en estar triste. He esperado fuera una eternidad para que alguien me dijera una palabra cariñosa. Luego me fui al extranjero en busca de alguien que me dijera “hoy te quiero tanto”… qué bonito sería… Solo necesito levantar la cabeza y el mundo aparece ante mis ojos y se mete en mi corazón.
Cuando era una niña quería vivir en una isla, ser una mujer sola, poderosa y sola… sí, así es.
Todo tan vacío, incompatible, el vacío, el miedo… la peur la peur la peur… el miedo.
Como una animalillo que se ha perdido en el bosque. ¿Quién soy?, ya no lo sé. Solo sé que ya no soy artista. Se acabó el trapecio… y no llores, es lo que hay, así son las cosas, no siempre salen como uno quiere…tan vacío, todo tan vacío.
¿Qué voy a hacer? Seguir adelante sola, eso es… y no pensar en nada más, seguir aquí y ya está. Berlín, aquí soy una extranjera y sin embargo me es todo tan familiar, es imposible perderse, siempre vas a parar al muro. Esperas delante de un fotomatón y aparece una foto con otro rostro, así podría empezar una historia…los rostros, tengo ganas de ver nuevos rostros y a lo mejor encuentro un trabajo de camarera.
Tengo miedo de esta noche, ¡Qué tonta! El miedo me pone enferma, porque simplemente hay una parte de mí que tiene miedo, y la otra que no piensa en ello. ¿Cómo debo vivir?...quizá esa no sea la cuestión… ¿cómo debo pensar?.
Sé tan poco… quizá porque siempre siento solo curiosidad, a veces me imagino erróneamente, porque yo pienso así como si le estuviese hablando a otra persona. En el interior de los ojos cerrados vuelvo a cerrar los ojos y así cobran vida hasta las piedras.
Estar con los colores, les couleurs, los tonos, las luces de neón en el cielo del anochecer, las rojas y amarillas del metro… nostalgia… nostalgia. Solo tengo que estar preparada. Nostalgia de una ola de amor que ascienda sobre mi… eso es lo que me hace tan torpe, la ausencia de placer. Ganas de amar… ganas de amar…
Mañana vuelvo a reencontrarme con mi mar. Lo haré con fuerzas renovadas, y con el corazón lleno de energía positiva. Por unos días me iré a descansar a Gijón. Hasta la vuelta :)
Silvia
"El mar. La mar. El mar. ¡Sólo la mar!
¿Por qué me trajiste, padre, a la ciudad?
¿Por qué me desenterraste del mar?
En sueños, la marejada me tira del corazón. Se lo quisiera llevar.
Padre, ¿por qué me trajiste acá?" (Rafael Alberti)
Tal vez crean que pueden dañarte, pero tienes la fuerza interior de una amazona. Cada desprecio, cada zarpazo en tu orgullo no hace más que hacerte crecer cada día un poco más...
Soledad se levanta temprano y llena de energía. Es una chica de rituales, así que mientras prepara el desayuno , y casi por inercia, enciende la radio. Le mueve la música. Para ella es una necesidad tan apremiante como aquel sorbo de café que hace que sus ojos dormilones se abran de par en par. De vez en cuando juega con su imagen en el frigorifico a bailar e imaginarse como una gran diva, moviendo sus caderas al compás de Tina Turner, y no puede evitar una carcajada.
Y antes de asearse hay un ritual que desde hace algún tiempo hace que toda su energía matutina baje cual termómetro en el día más gélido de invierno. Muchas veces ha pensado en prescindir de aquel accesorio que sólo le ha dado desilusiones. Pero es más fuerte la incertidumbre, la esperanza, la ilusión...Tal vez, hoy si tenga un mensaje. Así que corre hasta el ordenador y lo enciende. Sus nervios se aceleran esperando a que windows se cargue. Muchos mensajes de amigos, pero ninguno de él...
La positividad de Soledad se hunde por debajo del suelo hasta llegar a desaparecer, y corre a la ducha a ahogar sus penas bajo el agua. Acurrucada en un rincón comienza a llorar mientras el agua corre por su cuerpo confundiéndose con sus lágrimas. Y pensar que hace unos días esas lágrimas eran carcajadas, y aquel llanto eran canciones que fluian con naturalidad de su garganta impulsadas por aquel sentimiento interior, aquella ilusión...
Es que fue ayer cuando se sentía tan llena, cuando se sentía querida y correspondida. Y ahora, ahora... ahora solo sentía vacío...
No lograba entenderlo. La gente la quería, y mucho. Todos coincidían, en su simpatía, en su dulzura, en su bondad... Además sabía que no pasaba desapercibida para los hombres...Pero por qué él no podía amarla, ¿por qué?
Entonces ese sentimiento de vacío se convierte en ira. Ira porque se marchó sin explicaciones, ira por sentirse engañada, ira por añorar a alguien que nunca la ha querido, ira consigo misma por no salir de aquel circulo vicioso, ira por rememorarle hasta el hastío, ¡IRA!...
Con decisión y el pelo chorreando, Soledad va directa hasta el ordenador, y en un arranque de sentimientos lo lanza por la ventana .
Javi, la observa desde el piso de enfrente. Qué chica tan curiosa- piensa- Me gustaría conocer sus secretos...
Tú, has tenido el valor de romper mi armadura. Tú, te has enfrentado a mis fantasmas y los has hecho desaparecer. Tú, eres el hombre más dulce que he conocido, y a la vez tienes la fuerza interior de un samurai. Tú, eres para mi el más sexy , y te entregas por completo a la pasión. Tú, eres la luz al final de mi tunel de inseguridad.
Y me gusta cuando me miras con dulzura, cuando me atrapas en tus brazos para no perderme, cuando juegas con mi pelo y lo acaricias, cuando me miras embobado mientras me emociono con algo...
Contigo las horas son segundos. Apaciguas mis nervios con tu mirada. Me haces sentir la mujer más atractiva de la tierra. Tú, solo tienes ojos para mi...
Y aguantas mi paranoyas, las conviertes en comedia. Y te adelantas siempre a mis deseos, es como si estuviéramos conectados telepáticamente...
Me das la seguridad que nadie me ha dado... Sé que estarás ahí, siempre...
Este pequeño deseo, está inspirado en esta canción de Alanis.
¡Sssssh!!, calla, por favor... No estropees el momento. No pienses en lo que yo pueda estar pensando o en lo que pasará mañana, sólo entrégate. No te pido que me rindas amor eterno, no te pido una familia, ni siquiera que vivas conmigo... Solo quiero tenerte esta noche, sentirte dentro, olvidar que estoy en la tierra y elevarme al universo. Que recorras todo mi cuerpo haciendo que se erice hasta el último vello . Que te aprendas cada lunar, cada pequeña mancha o pliege de mi piel. Que plantes besos en cada una de mis zonas olvidadas, recordándome que estoy viva. Que te adentres en mi con una mezcla de dulzura y pasión desenfrenada...
Y no, no me hables de mañana. Solo existe el ahora, no perdamos el tiempo...
Te levantas temprano con una mezcla de sentimientos que hacen mover mariposas en el estómago. Hoy te has decidido. Viajarás sola. Es la primera vez que lo haces y no puedes evitar ponerte nerviosa. Por otro lado, te embarga la emoción; esto es un reto para ti. Después de 35 años, vas a demostrarte , que eres valiente, que puedes tomar decisiones por ti misma, y esta experiencia será un escalón más que te ayude a perfeccionar tu "yo" interior.
Así que coges tu maleta y montas en el "caballo de acero" rumbo a la maravillosa "Ciudad Condal". Barcelona, en la mañana, está espléndida. Temprano, conoces a tus primeros compañeros de viaje. Son gente maravillosa y eso calma tus nervios. Juntos, os dejáis llevar por las entrañas de esta ciudad y te das cuenta de que tu travesía va a ser mágica cuando en las cercanías del puerto, descubres "El Bosque de las Hadas". Un maravilloso local decorado como un bosque encantado.
Las ocho de la tarde y nuevamente las mariposas atacan tu estómago. Esperando embarcar, como tú, se encuentran 48 "atrevidos" más. Te emociona pensar que todos, aunque diferentes, tenéis un objetivo en común. Que cada uno de vosotros ha dejado atrás su vida cotidiana, su familia, sus amigos, para embarcarse, y nunca mejor dicho, en esta aventura.
El barco zarpa y vas conociendo poco a poco a tus compañeros.Te llama la atención que todos están dispuestos a hablar , a conocer gente. Y eso, te hace sentir mucho más cómoda.
La llegada a Roma fue digna de pelicula. La cena en aquel Café Teatro, amenizada por artistas, y luego Roma por la noche, impresionante.
Al día siguiente descubres Roma clásica con su maravilloso Coliseo, su foro... y te sientes privilegiada de poder posar los pies en una de las cunas de la civilización. Por la tarde, Roma Barroca te sorprende, y arrojas dos monedas a la Fontana con el deseo de volver a pisar otra vez esa maravillosa ciudad.
Amanece el último día en la Ciudad Eterna. Descubres ese pequeño estado, El Vaticano. La Capilla Sixtina te toca el alma. No puedes evitar imaginarte a Migue Ángel , subido en sus andamios, intentando alcanzar la perfección en sus pinturas. Y vaya si lo consiguió. San Pedro es una maravilla, y no puedes dejar de admirarlo, aunque en lo más hondo de ti, te indigna pensar , que todo aquello pertenece a la Iglesia Católica mientras medio mundo se muere de hambre...
Y nuevamente vuelves a embarcar en las aguas del "Mare Nostrum", con una mezcla de alegría y nostalgia. Alegría porque todavía puedes compartir horas con tus compañeros y nostalgia porque el viaje te ha sabido a poco y dentro de pocas horas todo habrá terminado...
La vista de Barcelona, esta vez es un poco triste . Adentrarse en Barcelona ahora , significa despedida, dejar atrás a gente maravillosa. Pero por otro lado, es el comienzo de algo nuevo. Sé que seguiremos en contacto y que la vida nos tendrá deparada una nueva aventura. Porque, ya sabéis que "todos los caminos conducen a Roma".
Aprovecho mi blog para dar a conocer la voz de una gran amiga llamada Irina. Ella es de aqui, de Ponferrada, y lleva la música en lo más hondo del alma. Tiene una voz maravillosa y anda buscando un grupito para poder cantar. Interesados, que me lo digan.
También quiero despedirme hasta el día 8 de agosto, porque mañana me voy a Roma. Hago una escapada en barco, desde el puerto de Barcelona, con dirección a Civitavecchia, y luego de alli me voy a Roma tres días, a conocer la ciudad eterna. Ya os contaré. Hasta pronto!!