
Hoy me he puesto a pensar, que somos tremendamente negativos. Cuando terminamos una relación, siempre nos quedamos con lo malo. Parece que borramos de un plumazo los momentos buenos y solo recordamos los defectos de la persona con la que estuvimos. Tal vez, esto sea una autodefensa, pues, así es más facil olvidar a esa persona. Pero, me he dado cuenta que sería bello sacar aquello que nos marcó, porque de cualquier relación siempre se puede sacar algo positivo. Con mi "carta ficticia", inspirada en la canción Unsent, de mi idolatrada Alanis, quiero reflejar eso. Unas letras sin reproches, unas letras con agradecimiento...
Querido "E", despertaste en mí nuevos sentimientos. Tus cartas hacían que me levantara temprano, en bata y medio dormida a ver si había llegado el correo. Todavía las guardo en una cajita y cuando me siento mal me gusta releerlas una y otra vez. Llegamos a sentir algo muy especial el uno por el otro, y eras mi único confidente. El confidente de una chica tímida, adolescente, llena de inseguridades, que veía en tí a su principe azul, a la persona que le salvaría de la que pensaba era una vida insulsa. Con el tiempo, nuestras cartas se fueron espaciando. La vida, la distancia...Nos quedó pendiente aquel beso, que ninguno de los dos nos atrevimos a dar antes de despedirnos en la estación. Pero nunca te olvidaré, y llevaré tus cartas allá donde vaya...
Querido "J", me enseñaste a besar. Quedé fascinada por tí, un chico mayor que yo que me prestaba atención. Estuve deseando ese beso tuyo toda la noche, y cuando llegó, fue dulce, tierno, pasional, perfecto... Debes perdonar que me asustara. No estaba preparada para una relación y menos en la distancia. En aquel entonces, me sentía muy confusa. Deseo que todo te haya ido bien y que seas feliz con alguien que te corresponda al cien por cien.
Querido "A", mi primera relación seria. Juntos fuimos aprendiendo el arte de amar. Contigo conocí el cine Japonés y lo felices que pueden ser los fines de semana por la mañana, sin levantarse, canturreando y riéndonos sin prisas.
Querido "I", fuiste mi luz después de meses de miedo y rencor al género masculino. Tus ojos despertaron sentimientos dormidos . Muchas veces, todavía levanto la vista en aquel pub donde nos conocimos, con la esperanza de volver a verte y jugar a hacernos los duros, de nuevo...
Querido "H", "mi amor prohibido". Eran muchos los que no querían que estuviéramos juntos, decían que éramos incompatibles. Pero nada se puede hacer cuando existe atracción. Al final una noche terminamos desnudos al amanecer, como la canción de Sabina y con un tonto sentimiento de culpa creado por los demás. Nunca me arrepentiré . Contigo volví a sentirme mujer. Echo mucho de menos nuestras conversaciones telefónicas hasta las tantas de la mañana, y en ocasiones, cuando el teléfono suena, todavía tengo la esperanza de levantar el auricular y escuchar de nuevo tu voz. Espero que tu situación económica mejore, y que todo te vaya bien.
Querido "R", mi dulce niño. Despertaste en mí la ternura, pero en estos momentos necesitaba alguien más maduro. No quise volver a una relación en la que me sintiera "madre", más que mujer, y siento si herí tus sentimientos. Sé que terminarás con alguien que te merezca.
Querido "M", mi hombre experimentado. Tus palabras me alentaban y daban seguridad. Tenías el don de enseñarme a quitarle importancia a las cosas. Contigo me sentía la mujer más guapa del mundo y me hiciste creer en mí y en mis posibilidades. Contigo aprendí a dejarme llevar ;)
Hasta siempre:
Silvia




