Collage
(Antes, El Filandón) Somos esclavos de nuestros sentidos; un olor, un sonido, una palabra, trae a tu mente todo un cóctel de sensaciones...
sábado, febrero 11, 2012
Sintonía
En algunas ocasiones, surge una sintonía especial desde el primer momento que se cruzan las miradas. Este corto me ha encantado. Disfrutadlo
jueves, febrero 09, 2012
Sentimiento
(Matisse)
¿Que qué es lo que siento?, pues te lo voy a explicar…
Todo empieza cuando el corazón empieza a latirme fuerte, y
noto un cosquilleo por todo el cuerpo. Entonces, mis caderas comienzan a
moverse, primero lentamente, y luego con desenfreno. Mi pecho no se queda atrás,
y se mueve de forma vertiginosa, y ahora mucho más, después de las maravillosas
clases de danza del vientre que tomo dos veces por semana.
Luego, entro en éxtasis.
Pierdo la noción del tiempo. Sé que me muevo, que voy acompasada, pero no sé qué
parte de mi esqueleto toma el mando en cada momento. Eso sí, soy consciente de que
me coordino muy bien, pues me lo han dicho muchas veces. Puedo pasarme horas y
horas, y no cansarme… En muchas ocasiones he seguido este ritual hasta el
amanecer.
Luego, el alba me sorprende, las luces se encienden...y yo con un dolor de caderas de tres pares de narices, porque nunca me canso de…¡¡¡BAILAR!!! O qué te habías pensado? :-P
lunes, febrero 06, 2012
Lecturas
(Pintura de Nik Helbig)Se encontraba sumida en la lectura del libro de relatos que él le había regalado.
Tenerlo entre sus manos, aspirar el aroma de sus páginas, posar su mirada sobre cada una de las letras que anteriormente él había leído, imaginar sus manos acariciando lentamente las
páginas, con delicadeza, como hacía con su cuerpo, le resultaba no solo romántico, sino tremendamente erótico.
En ocasiones tenía que dejar de leer, cerrar los ojos y tomar aliento, pues su mente se evadía con imágenes de ambos, y su cuerpo era recorrido por un escalofrío de punta a punta, reclamándole esos momentos de placer,como un niño hambriento. Muchas veces, en algún pasaje de un relato, intentaba imaginarse su cara, su expresión, su sonrisa… y todo aquello le hacía casi levitar.
Aunque agotada, no podía dejar aquellas lecturas. Leer lo que él había leído era como tenerlo
cerca, otro momento de complicidad entre ambos.
Y por fin, agotada, se quedó dormida, con una sonrisa de satisfacción, como después de cada uno de sus momentos de pasión. Con la diferencia de que le faltaba el abrazo final,aquel que resultaba el colofón perfecto para terminar su “danza sincronizada”.
Intentó suplirlo abrazándose fuerte a la almohada, pero nada que ver con el calor que emanaba el cuerpo de su amante; acogedor, ardiente y con ese olor mezcla de colonia y de masculinidad.
Eran las cuatro de la mañana cuando se despertó sobresaltada. Su teléfono sonaba. En la pantalla un nombre que le hizo sonreír, a pesar de su atontamiento.
- He soñado contigo. Leías el libro que te regalé. Necesito verte…
páginas, con delicadeza, como hacía con su cuerpo, le resultaba no solo romántico, sino tremendamente erótico.
En ocasiones tenía que dejar de leer, cerrar los ojos y tomar aliento, pues su mente se evadía con imágenes de ambos, y su cuerpo era recorrido por un escalofrío de punta a punta, reclamándole esos momentos de placer,como un niño hambriento. Muchas veces, en algún pasaje de un relato, intentaba imaginarse su cara, su expresión, su sonrisa… y todo aquello le hacía casi levitar.
Aunque agotada, no podía dejar aquellas lecturas. Leer lo que él había leído era como tenerlo
cerca, otro momento de complicidad entre ambos.
Y por fin, agotada, se quedó dormida, con una sonrisa de satisfacción, como después de cada uno de sus momentos de pasión. Con la diferencia de que le faltaba el abrazo final,aquel que resultaba el colofón perfecto para terminar su “danza sincronizada”.
Intentó suplirlo abrazándose fuerte a la almohada, pero nada que ver con el calor que emanaba el cuerpo de su amante; acogedor, ardiente y con ese olor mezcla de colonia y de masculinidad.
Eran las cuatro de la mañana cuando se despertó sobresaltada. Su teléfono sonaba. En la pantalla un nombre que le hizo sonreír, a pesar de su atontamiento.
- He soñado contigo. Leías el libro que te regalé. Necesito verte…
domingo, febrero 05, 2012
¿Collage?
(Félix Revello de Toro)
Después de varios meses "desaparecida" vuelvo. Pero, aunque en esencia soy la misma, muchas cosas han cambiado en mí en estos pocos meses. Por ello, he visto necesario cambiar también el nombre de mi blog. Me siento muy distinta a la chica que era cuando comencé El Filandón. Por otro lado, comenzó siendo un blog de leyendas, noticias, y curiosidades sobre mi comarca, para terminar siendo un blog más personal.
El nombre de Collage es en alusión al diseño que desde hace algún tiempo llevo aplicando a mi blog: imagen y texto acompañados de música.
Me alegro de haber vuelto y de poder saludaros de nuevo. En breve os haré unas visitas ;-)
martes, octubre 04, 2011
Más allá de mí
Por fin he hallado el bosque. Solo tuve que seguir mis pasos más allá de mí... de mi mundo interior. Y lo que me esperaba fuera, todo un hallazgo...
domingo, octubre 02, 2011
Extraño Domingo
(Nicoletta Ceccoli)
Hoy es uno de esos días, en los que te levantas con lágrimas en el interior. Caiste arrepentida en tu lecho, a las tantas de la mañana, después de escapar de unos brazos a los que te dejaste llevar. Luego, el sentimiento de culpa... Y te das cuenta, de que en estos momentos, te sientes vacía. Vacía, porque lo que necesitas ahora es mucho más. Necesitas un amigo, una persona que no se limite a tu cuerpo, si no que consiga acariciar tu alma...
viernes, septiembre 30, 2011
"No enviada"

Hoy me he puesto a pensar, que somos tremendamente negativos. Cuando terminamos una relación, siempre nos quedamos con lo malo. Parece que borramos de un plumazo los momentos buenos y solo recordamos los defectos de la persona con la que estuvimos. Tal vez, esto sea una autodefensa, pues, así es más facil olvidar a esa persona. Pero, me he dado cuenta que sería bello sacar aquello que nos marcó, porque de cualquier relación siempre se puede sacar algo positivo. Con mi "carta ficticia", inspirada en la canción Unsent, de mi idolatrada Alanis, quiero reflejar eso. Unas letras sin reproches, unas letras con agradecimiento...
Querido "E", despertaste en mí nuevos sentimientos. Tus cartas hacían que me levantara temprano, en bata y medio dormida a ver si había llegado el correo. Todavía las guardo en una cajita y cuando me siento mal me gusta releerlas una y otra vez. Llegamos a sentir algo muy especial el uno por el otro, y eras mi único confidente. El confidente de una chica tímida, adolescente, llena de inseguridades, que veía en tí a su principe azul, a la persona que le salvaría de la que pensaba era una vida insulsa. Con el tiempo, nuestras cartas se fueron espaciando. La vida, la distancia...Nos quedó pendiente aquel beso, que ninguno de los dos nos atrevimos a dar antes de despedirnos en la estación. Pero nunca te olvidaré, y llevaré tus cartas allá donde vaya...
Querido "J", me enseñaste a besar. Quedé fascinada por tí, un chico mayor que yo que me prestaba atención. Estuve deseando ese beso tuyo toda la noche, y cuando llegó, fue dulce, tierno, pasional, perfecto... Debes perdonar que me asustara. No estaba preparada para una relación y menos en la distancia. En aquel entonces, me sentía muy confusa. Deseo que todo te haya ido bien y que seas feliz con alguien que te corresponda al cien por cien.
Querido "A", mi primera relación seria. Juntos fuimos aprendiendo el arte de amar. Contigo conocí el cine Japonés y lo felices que pueden ser los fines de semana por la mañana, sin levantarse, canturreando y riéndonos sin prisas.
Querido "I", fuiste mi luz después de meses de miedo y rencor al género masculino. Tus ojos despertaron sentimientos dormidos . Muchas veces, todavía levanto la vista en aquel pub donde nos conocimos, con la esperanza de volver a verte y jugar a hacernos los duros, de nuevo...
Querido "H", "mi amor prohibido". Eran muchos los que no querían que estuviéramos juntos, decían que éramos incompatibles. Pero nada se puede hacer cuando existe atracción. Al final una noche terminamos desnudos al amanecer, como la canción de Sabina y con un tonto sentimiento de culpa creado por los demás. Nunca me arrepentiré . Contigo volví a sentirme mujer. Echo mucho de menos nuestras conversaciones telefónicas hasta las tantas de la mañana, y en ocasiones, cuando el teléfono suena, todavía tengo la esperanza de levantar el auricular y escuchar de nuevo tu voz. Espero que tu situación económica mejore, y que todo te vaya bien.
Querido "R", mi dulce niño. Despertaste en mí la ternura, pero en estos momentos necesitaba alguien más maduro. No quise volver a una relación en la que me sintiera "madre", más que mujer, y siento si herí tus sentimientos. Sé que terminarás con alguien que te merezca.
Hasta siempre:
Silvia
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