miércoles, diciembre 31, 2008

Feliz Año Nuevo


"El verdadero heroísmo está en transformar los deseos en realidades y las ideas en hechos."
(Castelao)

Bueno, qué os voy a decir. Una intenta ser original con esto de felicitar el Año Nuevo, pero ya todo está dicho y oído.
Espero que vuestros deseos se cumplan, pero para ello hay que tener en cuenta las palabras de Castelao. Y para que los deseos se conviertan en realidades hay que añadir un poco de esperanza, bastantes dosis de paciencia, mucho de trabajo, algo de fantasía y esparcimiento, fe , amor, amabilidad ... Sin olvidar limpiar bien el alma de odio y rencores. El Nuevo Año tiene que venir como un recien nacido al mundo, libre del pasado, para comenzar a escribir una nueva aventura.
Y termino con la frase de otro gran sabio, sobre la felicidad:
"La felicidad es darse cuenta que nada es demasiado importante"
(Gala)
Os deseo lo mejor.
Feliz 2009

lunes, diciembre 29, 2008

A las seis y media I

Nighthawks
(E. Hooper)

Tres horas de carretera. La oscuridad ha caído sobre mi con su negro telón. Una larga hilera de luciérnagas metálicas desfilan sobre el frio asfalto cual autómatas.

A lo lejos un Área de servicio.

Reduzco y aparco.

Entro en el local y pido café a un cansado camarero que no deja de mirar el reloj con gesto resignado.

Mientras jugueteo "al corro" con la cucharilla, siento una mirada clavada sobre mi.

No me atrevo a mirar, así que con disimulo te observo con el rabillo del ojo. Estás sentado a pocos metros. En tus manos una taza de café a la cual mareas al mismo ritmo en que yo lo hago con la mia. Melodías de cafetería, metálicas y huecas...

De repente saco valor y te clavo la mirada. Al principio te sorprende mi osadía, más luego retienes la mirada.

Eres tan atractivo...

siento tanta curiosidad por saber de ti...

Pero la prudencia y ese miedo aprendido a ser dañadas que siendo mujeres se nos inculca desde pequeñas hace que me levante y me dirija de nuevo al coche.

Tras de mi unos pasos.

-¡Espera! ¿te volveré a ver el viernes?

-Supongo que si- contesto.

-Pues aquí te esperaré, a la misma hora.

La semana transcurre lenta y pesada. No puedo parar de pensar en ti. Imagino nuestro encuentro, de manera que antes que podamos vernos yo ya he hablado contigo de muchos temas y te he besado unas cien mil veces.

Y por fin llega el viernes. Me apresuro a salir a tiempo, pues no quiero llegar tarde a nuestra cita.

El corazón me va a mil cuando aparco el coche y me dirijo titubeante al bar. El mismo aburrido camarero me toma nota. Las seis y media y todavía no apareces. Aprovecho para ir a retocarme al baño.

Cuando salgo , allí estás tú en el mismo sitio que el viernes. Me sonríes y siento como enrojezco y mis piernas se vuelven cual mantequilla mientras me dirijo a tu mesa.

-hola

-hola- casi susurro.

Otra vez esa mirada, tan segura que sorprende. Tengo tantas cosas que contarte... pero solo puedo hablarte con los ojos.

Después de grabar durante unos segundos nuestras imágenes en la retina ,comenzamos a hablar.

Por fin sé tu nombre y algo más sobre ti. Y tú de mi, porque es como si te conociera de toda la vida, y las palabras fluyen con facilidad.

Sin darnos cuenta han pasado dos horas. Miro el reloj asustada.

-He de irme ya.

Pagamos la cuenta al camarero , único cómplice de nuestra historia, y salimos.

Caminamos uno al lado del otro sin mediar palabra hasta que llegamos a mi coche. Entonces me tomas entre tus brazos y me besas. Un beso largo, cálido y dulce que me transporta a las estrellas.

-¿A la misma hora el viernes?

-A la misma hora- sonrio.

Por el espejo retrovisor te veo tras de mi . Nuestros caminos se separan en la carretera. Solo espero volver a verte el viernes...


¡Cómo un ángel!

Dibujo de Paula
Como ya sabeis, el día 2 de diciembre fue mi cumpleaños. Los niños lo sabían y estaban esperando como agua de mayo el día. Mis pequeñines me llenaron de dibujos que tengo colgados detrás de mi mesa de profe, pues no hay nada que les suba más la autoestima que ver sus dibujitos en mi mesa.
La gran sorpresa fue que también los niños mayores, a los cuales no doy clase, tuvieron un detalle conmigo. El que más me gustó fue este retrato que quería compartir con vosotros. Bueno, es que me ha calcado: sonriente, como siempre voy al cole, tenga o no preocupaciones, con mi abriguito negro, una de mis más preciadas adquisiciones. Pero lo que más ilusión me hizo fue que me dibujara esas alas tan maravillosas de ángel. Cuando llegué a casa fui ilusionada a enseñarle mis preciosos regalos a mi compi Esther.
¡Mira, Esther!- dije- ¡me ven como un ángel!
¡Cuanto quiero a mis querubines de Navahondilla! qué contenta me siento de haber seguido el camino de la enseñanza y de que para ellos yo sea un estímulo, una persona grata en sus vidas.
Os quiero, mis Navahondillanos .

El Intercambio

Anoche regresé al cine. Aposté por la nueva de Eastwood, pues todas sus obras me han dejado buen sabor de boca, y no me equivoqué. Es una película soberbia.

Los Angeles, año 1928. Christine Collins (Angelina Jolie) es una madre que recupera a su hijo, al que habían secuestrado meses antes. Pero en la locura del muy fotografiado reencuentro, comienza a sospechar que el niño que le han entregado no es su hijo. A pesar de unas fuerzas del orden corruptas y de una opinión pública más que escéptica, intenta dilucidar el misterio cueste lo que cueste. Tachada de loca e incapacitada, por fin encuentra un aliado en el reverendo Briegleb (John Malkovich), que la ayudará en su búsqueda...

Eastwood, de nuevo, consigue llegar a nuestros miedos, al sufrimiento, al corazón de cada persona. Con la genialidad que le caracteriza, sutilmente critica la brutalidad policial, la pena de muerte y el machismo.

La interpretación de Malkovich, sencillamente genial, y la de Jolie bastante digna. Destaca por una buena fotografía y ambientación.

Eastwood lo ha vuelto a conseguir. La recomiendo


sábado, diciembre 27, 2008

He recibido un e-mail


Hoy he recibido un e-mail.
No sé como algo tan simple, puede hacer a una persona sonreír y llenarse de recuerdos tan gratos...
Hacía unos meses que no sabía de él. La última vez que nos vimos yo derramé unas lágrimas que no pude evitar, porque tenía la certeza de que no volveríamos a vernos .Él quitaba importancia al asunto con su buen humor, como siempre.

Nunca había tenido un compañero como él. Todas las mañanas no se olvidaba de entrar en mi aula y darme los buenos días, sin olvidar contarme algún chiste, de esos de su humor negro tan especial para hacerme más llevadera la mañana. Incluso en algunas mañanas dolorosas, en las que te sientes herida él tenía el don de quitarle hierro al asunto y hacerme ver el lado positivo de las cosas.

Cuando llegaba la hora de la comida , yo estaba deseando entrar en su clase y conversar con él sobre política o cultura, pues él tenía también un lado serio en el que coincidíamos.

Destacaba por su humildad. Todavía recuerdo con una sonrisa aquella vez que Javi y yo lo descubrimos en un periódico local como un gran campeón deportivo. Cuando se lo dijimos quitó importancia y dijo con su humor característico: “Ya ves... también soy campeón de mi barrio de chapines”.

Todas las personas que pasan por nuestra vida nos enseñan algo. Yo, descubrí que lo que más me gusta en un hombre es que me haga reír mucho y la humildad. Por una parte fue mejor que la vida nos separara porque si no iba a terminar colada hasta los huesos por él.

Solo le pido a la vida que algún día vuelva a reunirnos y volver a gozar de su humor inteligente . Y es que hay días que todavía deseo que se abra la puerta de mi clase y él aparezca dándome los buenos días con un chiste.

Te deseo lo mejor, Juanjo

lunes, diciembre 22, 2008

Por fin

"Serpiente de agua"
(Klimt)
"Ven a dormir conmigo: no haremos el amor, él nos hará."
(Julio Cortazar)

Por fin aquel día tan ansiado había llegado. La espera había merecido la pena. Fue una larga espera donde había podido gozar de su dulzura poco a poco, como un caramelo que se vuelve a dejar en el envoltorio para seguir saboreando lentamente, como una copa de buen vino con el que se juguetea en los labios para retardar su toma.

Estaba nervioso. Había tardado más de dos horas en vestirse. Hoy iba a conocer los secretos de su amada, conocer sus curvas, cimas y valles y la senda que conduce al paraiso.

Cuando llegó a su casa con una botella del mejor vino, ella abrió la puerta. Para él fue lo mismo que observar el sol tras varios dias de niebla. Ella estaba radiante. Hacía meses que la conocía, sin embargo su admiración por ella no había hecho más que aumentar a medida que pasaban los días. Ella era hermosa de por sí, pero su esencia la hacía más maravillosa aún, como una diosa inalcanzable que él tenía la suerte de poseer.

La cena fue maravillosa, hablaron y rieron hasta bien entrada la madrugada. A él le encantaba escucharla hablar. Su voz era como una dulce meldía que se adentraba en lo más hondo de su ser y erizaba sus pelos.

Bebieron entre risas hasta que los colores brotaron en su pálidas mejillas de doncella. Se soltó el cabello y lo adornó con flores. Él quedó paralizado. Muy lentamente lo dirigió a la alcoba. Con suavidad se fue desnundando, dejando resbalar su ropa con sutileza mientras él la admiraba desde la cama.

-Quiero que me abraces, por favor- dijo, mientras desnuda buscaba su calor humano.

Él nunca había gozado de una situación así. Su piel era suave como terciopelo y emanaba un dulce calor. La apretó contra su ser queriendo llenarse de su esencia, aspirando su olor a rosas , el terciopelo de su piel, la seda de su pelo...

Al momento la respiración de ella se hizo más fuerte. Se había quedado dormida entre sus brazos.

Con delicadeza la apoyó sobre las sábanas y cubrió su cuerpo desnudo , no sin antes admirarlo, con las sábanas. Estaba bellísima, estuviera en el reino que estuviera.


sábado, diciembre 20, 2008

Enamorada de la vida

"Campos de trigo"
(Van Gogh)

Sí, puedo decir abiertamente que tengo un amor. Un amor que me ha hecho sufrir en ocasiones, pero de todos es sabido que las cosas que importan cuestan a veces sudor y lágrimas. Un amor que me ha enseñado a valorarlo, a sonreir cada mañana y a agradecerle sus enseñanzas.

Sí, estoy enamorada de la vida...

Amo sus días soleados y sus instantes de niebla,

amo a sus hombres y las enseñanzas de sus retoños,

amo su locura y su calma,

su melancolía y locura,

amo cada uno de los días que me regala,

sean oscuros o de un azul celeste.

Amo las enseñanzas de otras almas

que van dibujando, junto conmigo,

la historia de mi vida.

Amo sus imágenes,

grabadas en mi mente a fuego,

sus caricias, sus abrazos y besos de pasión.

Amo sus llantos y decepciones

que me fortalecen y enseñan.

Amo cada paso que me guia

a construir mi propia historia

y a moldear la de otros.

La amo...

Y como dice Gioconda:


CLARO QUE NO SOMOS UNA POMPA FÚNEBRE...
Claro que no somos una pompa fúnebre,
a pesar de todas las lágrimas tragadas
estamos con la alegría de construir lo nuevo
y gozamos del día, de la noche
y hasta del cansancio
y recogemos risa en el viento alto.
Usamos el derecho a la alegría,
a encontrar el amor
en la tierra lejana
y sentirnos dichosos
por haber hallado compañero
y compartir el pan,
el dolor y la cama.
Aunque nacimos para ser felices
nos vemos rodeado de tristeza y vainas,
de muertes y escondites forzados.
Huyendo como prófugos
vemos como nos nacen arrugas en la frente
y nos volvemos serios,
pero siempre por siemprenos persigue la risa
amarrada también a los talones
y sabemos tirarnos una buena carcajada
y ser felices en la noche más honda y más cerrada
porque estamos construidos de una gran esperanza,
de un gran optimismo que nos lleva alcanzados
y andamos la victoria colgándonos del cuello,
sonando su cencerro cada vez más sonoro
y sabemos que nada puede pasar que nos detenga
porque somos semillas y habitación de una sonrisa íntima
que explotará
ya pronto
en las caras
de todos.

Gioconda Belli


viernes, diciembre 19, 2008

De todos

Malpica
(Agosto de 2008)

Alguna vez observando el mar, intentando desentrañar sus misterios, y tomando una milésima parte de sus aguas en mis manos me he preguntado por su composición. Pensar que es tan poderoso porque lo forman millones de gotas del líquido elemento unidas a otras sustancias tales como el cloruro de sodio, de potasio, entre otras.

Reflexionando sobre el mar me he dado cuenta de que los dos nos parecemos; ambos somos libres pero a la vez estamos acompañados.

Así como esa gota salina en mí también hay cientos de elementos que me hacen única: la genética de mis padres, su educación, la escuela, las experiencias ... sobre todo las experiencias.

Y a lo largo de todas mis experiencias vitales siempre hay alguien que nos ha marcado, para bien o para mal, dibujándonos , haciéndonos crecer. Cualquier experiencia en mi vida, buena o mala, está acompañada de un rostro o varios. Todos han puesto su granito de arena para construir mi ser, igual que el agua del mar recoge todos los días lo que le ofrece la playa.

Y quiero ser libre, por supuesto, pero no estar sola. Quiero conocer más personas que me hagan crecer, que me hagan reir o llorar o abrir los ojos. Sé que habrá gente que me hará mal, pero soy fuerte, soy un conjunto grande de memorias que harán que cada vez le quite más importancia a los asuntos y valore lo bueno que la vida me aporta.

Soy libre, pero de mis padres, de mis alumnos, de mis amigos, de mis compañeros y de todas aquellas personas que quieran conocerme . Porque en el libro que he empezado a escribir sobre los momentos felices de mi vida, todos, directa o indirectamente, están unidos a uno o varios rostros, no sólo un paisaje o una sensación.

Sé, que , al igual que mar, soy grande gracias a todas y cada una de las personas que he conocido y todas aquellas que me quedan por conocer, para bien o para mal.

domingo, diciembre 07, 2008

Muchas gracias

Mi cumple

Treinta y tres primavera me visitaron el 2 de diciembre. Treinta y tres años de experiencias algunas amargas, muchas felices. Treinta y tres años de enseñanza vital, y los que, espero, me quedan por aprender.

Y en el tren de la vida, he parado en una bella estación en la que no me encuentro sola. Aunque lejos de mi casa os tengo a vosotros, como una segunda familia.

Gracias por hacer que el "libro de mi vida" tenga episodios de cuento de hadas, aquellos en los que vosotros apareceis.

Os quiero

Heidi (Silvia)

viernes, diciembre 05, 2008

El hombre que me ame

"Danae"
(Klimt)

REGLAS DEL JUEGO PARA LOS HOMBRES QUE QUIERAN AMAR A MUJERES MUJERES

IEl hombre que me ame

deberá saber descorrer las cortinas de la piel,

encontrar la profundidad de mis ojos

y conocer lo que anida en mí,

la golondrina transparente de la ternura.

IIEl hombre que me ame

no querrá poseerme como una mercancía,

ni exhibirme como un trofeo de caza,

sabrá estar a mi lado

con el mismo amor

conque yo estaré al lado suyo.

IIIEl amor del hombre que me ame

será fuerte como los árboles de ceibo,

protector y seguro como ellos,

limpio como una mañana de diciembre.

IVEl hombre que me ame

no dudará de mi sonrisa

ni temerá la abundancia de mi pelo,

respetará la tristeza, el silencio

y con caricias tocará mi vientre como guitarra

para que brote música y alegría

desde el fondo de mi cuerpo.

VEl hombre que me ame

podrá encontrar en mí

la hamaca donde descansar

el pesado fardo de sus preocupaciones,

la amiga con quien compartir sus íntimos secretos,

el lago donde flotar

sin miedo de que el ancla del compromiso

le impida volar cuando se le ocurra ser pájaro.

VIEl hombre que me ame

hará poesía con su vida,

construyendo cada día

con la mirada puesta en el futuro.

VIIPor sobre todas las cosas,

el hombre que me ame

deberá amar al pueblo

no como una abstracta palabra

sacada de la manga,

sino como algo real, concreto,

ante quien rendir homenaje con acciones

y dar la vida si es necesario.

VIIIEl hombre que me ame

reconocerá mi rostro en la trinchera

rodilla en tierra me amará

mientras los dos disparamos juntos

contra el enemigo.

IXEl amor de mi hombre

no conocerá el miedo a la entrega,

ni temerá descubrirse ante la magia del enamoramiento

en una plaza llena de multitudes.

Podrá gritar -te quiero-

o hacer rótulos en lo alto de los edificios

proclamando su derecho a sentir

el más hermoso y humano de los sentimientos.

XEl amor de mi hombre

no le huirá a las cocinas,

ni a los pañales del hijo,

será como un viento fresco

llevándose entre nubes de sueño y de pasado,

las debilidades que, por siglos, nos mantuvieron separados

como seres de distinta estatura.

XIEl amor de mi hombre

no querrá rotularme y etiquetarme,

me dará aire, espacio,

alimento para crecer y ser mejor,

como una Revolución

que hace de cada día

el comienzo de una nueva victoria.

Gioconda Belli